La actriz Elena Rivera, que protagoniza la serie 'Alba'. / VicoVang

«Es valiente empezar a rodar una serie en estos tiempos»

Elena Rivera graba 'Alba' en la Costa Blanca y tiene pendiente el estreno de 'Inés del alma mía'

MIKEL LABASTIDA Valencia

«Últimamente parece que solo participo en series que tengan el nombre de la protagonista como título». Lo dice en broma Elena Rivera (Zaragoza, 1992), pero lo cierto es que ha encadenado el rodaje de dos producciones centradas en mujeres omnipresentes y de ambas es protagonista absoluta. 'Inés del alma mía' se podrá ver en Amazon Prime a partir del 31 de julio, antes de dar el salto a TVE. 'Alba', de Atresmedia, se rueda estos días en la Costa Blanca.

-¿Cómo ha vivido el regreso a los rodajes tras el estado de alarma?

-Está todo muy controlado, con mascarillas, geles y tomas de temperatura. Resulta extraño y frío pero hay que mentalizarse, somos unos privilegiados solo por estar trabajando.

-Costará concentrarse con las mascarillas.

-Los primeros días sentía que era como tener que volver a aprender la profesión de otra manera. Los ensayos sirven, entre otras cosas, para ver lo que el compañero te va a ofrecer en una escena u otra. Hacerlos con mascarillas, que implica que apenas le veas los ojos, lo complica todo. Sucede en otros momentos también, pero debemos acostumbrarnos.

-¿Cómo ha vivido usted la pandemia?

-Reconozco que al principio tuve un pánico fuerte, me pilló en Madrid y mi familia está repartida entre Zaragoza y Alcázar de San Juan. Pasé días de miedo. He intentado hacer todo lo que nos pedían. Después poco a poco lo he ido normalizando y tratando de quitarme la paranoia, sin relajarme al cien por cien.

-¿Aprovechó el confinamiento para descansar?

-Terminé la carrera de Magisterio Infantil, la pandemia me sirvió para acabar el trabajo de fin de grado que era lo que me faltaba, nunca se sabe si lo voy a necesitar.

-¿Se imagina ese cambio?

-Me vuelve loca ser actriz, pero si un día lo necesito he descubierto que no se me da mal ser profesora.

-Ha comenzado a rodar una serie en un momento en que todo se paraliza o se pospone.

-Nuestro sector, como el resto, vive en la incertidumbre de lo que va a suceder, sobre todo con los rebrotes. Es verdad que se han retomado algunos rodajes que se interrumpieron, pero con 'Alba' la cadena y la productora han sido valientes porque hemos empezado de cero con los nuevos tiempos.

-'Alba' narra la historia de una joven que es agredida sexualmente por un grupo de hombres. Tristemente es un relato de actualidad. ¿Siente responsabilidad?

-No me quiero obsesionar con eso, porque esto no deja de ser ficción. Es todo un reto, hay que tratarlo con respeto porque está a la orden del día, aunque por desgracia lo ha estado siempre, pero ahora las noticias le conceden más relevancia. Sobre todo quiero que se vea bien el proceso por el que tienen que pasar estas chicas. La vida se les destroza totalmente pero además deben soportar procesos costosos con psicólogos y policía. Es como si les obligasen a revivirlo, como si nunca acabase, resulta un machaque emocional y mental.

-Se trata, en realidad, de una adaptación de un título turco 'Fatmagül'. ¿Es una versión libre o calcada a la original?

-El punto de partida, la violación, es el mismo, pero a partir de ahí todo difiere, porque no se puede comparar la cultura y el modo de proceder en estos casos en Turquía y aquí.

-¿Ayuda rodar en exteriores,como en Villajoyosa, Benidorm o Finestrat?

-Soy carne de decorado natural, sé que es más complicado grabar así porque te sometes a las condiciones naturales, pero como actriz lo disfruto mucho. Te da la realidad de las cosas. Una serie necesita eso para tener vida y el espectador lo percibe.

-Lo ha vivido también en Chile con 'Inés del alma mía', sobre una mujer que partió en 1537 a las Indias en busca de su marido y se convirtió en una conquistadora.

-Y en Perú. Hemos hecho un viaje prácticamente igual que el que hizo ella, recorriendo sus escenarios, del desierto de Atacama a la selva del sur de Chile. Fue increíble. Te ayuda a crecer como actriz grabar en escenarios naturales y te permite conocer muchos lugares. Esta vez, de todos modos, en Chile nos pilló un estallido social y el rodaje se complicó bastante.

-La novela al menos sigue al personaje desde que es adolescente hasta pasar los 40 años, ¿en la serie sucede igual?

-Sí, me han ayudado con el vestuario y el maquillaje. Sobre todo me he empeñado en buscar matices, que eso permita distinguir las diferentes edades. Aprendí mucho con ese personaje. Y con Alba también me está pasando.

-¿Le siguen llamando Karina, su personaje de 'Cuéntame', en la calle?

-Cada vez menos, pero es algo que llevo bien, formamos parte de algo histórico. Me sorprende porque me reconoce gente de todas las edades y eso, hoy en día, en que todo se consume rápidamente, tiene más valor.