Alejandro Nieto, pletórico tras su victoria en 'Supervivientes'. / MEDIASET

'Supervivientes'

Todo lo que programa el canal de Mediaset tiene pinta de repetido, de mil veces visto, de añejo. Le va a costar mejorar esa imagen para volver a liderar y reconquistar a los espectadores perdidos

MIKEL LABASTIDA

Supongo que Telecinco hubiese alargado 'Supervivientes' hasta 2023 porque es lo único que le funciona en audiencia. Esta semana ha estrenado el concurso 'Esta noche gano yo', con escaso éxito. También ha continuado con la emisión de 'Idol Kids', que interrumpió hace unos meses por su escaso impacto entre el público. Ha vuelto como se fue, o sea, mal. Los dos formatos son fallidos, les falta emoción, que es algo imprescindible en este tipo de espacios.

También sucede que todo lo que programa el canal de Mediaset tiene pinta de repetido, de mil veces visto, de añejo. Le va a costar mejorar esa imagen para volver a liderar y reconquistar a los espectadores perdidos. En la final de 'Supervivientes' mostraron sus ofertas para otoño y nada parece el revulsivo que su audiencia le pide a gritos. Más de lo mismo, aunque no funcione como antes. Así que le tocará sufrir hasta que regresen los robinsones, si a esa vaca aún le queda leche, que ya me extraña. Donde un día fue la Pantoja ahora se conforman con 'hijos de' y participantes de cosas que nadie recuerda. Yo al ganador de esta edición no lo conocía.

Tampoco a los de las anteriores, para ser sincero. Una fue la exmujer del exmarido de la hija de Rocío Jurado. El otro, un guardia civil que se hizo viral en redes sociales. La fama ya no es lo que era. Hay que tener un curso en Telecinco para conocer a los participantes. Eso también es un problema para atraer nuevos públicos, porque se retroalimenta todo el rato del mismo. Alejandro Nieto había pasado por 'Gran Hermano VIP' y por 'La isla de las tentaciones'. Seguro que terminará acudiendo a la granja que la cadena abrirá el próximo curso y a algún otro invento similar.