Ricky Merino presenta '¡A cantar!', el nuevo concurso musical de Netflix / R.C

«Ahora puedo disfrutar de las actuaciones sin pensar que luego voy yo»

Ricky Merino conduce '¡A cantar!', el nuevo concurso musical que estrena hoy Netflix

JULIÁN ALÍA

En «un año tan raro para la gente que vive del espectáculo», Ricky Merino (Palma de Mallorca, 33 años) dice estar centrado en la grabación de sus canciones -hace un par de semanas publicó su 'single' 'Bestia'-, y, «por supuesto, con la ilusión de que la gente pueda ver '¡A cantar!'». El antiguo concursante de 'Operación Triunfo' es el presentador de este nuevo formato musical, que llega hoy de la mano de Netflix a 190 países. El concurso se grabó en Londres antes de la crisis del coronavirus. Netflix vio en Merino unas extraordinarias dotes de comunicador.

-¿Cómo ha sido la experiencia?

-Va a sonar a tópico, pero ha sido todo un reto, porque el programa no existía. Me llamaron y me ofrecieron un formato que iba a ser el nuevo concurso musical de Netflix a nivel mundial. Y también es una presión bonita, porque que me hizo ponerme mucho las pilas y aprender en tiempo récord. Es muy guay. Tenía muchas ganas de que la gente lo pudiera ver y de poner mi granito de arena en la Marca España, porque es el primer concurso musical que se va a ver en 190 países.

-¿Y el paso de concursante a presentador y ver ahora los toros desde la barrera?

-Si me lo dicen hace tres años, no me lo habría ni creído. Pero lo mismo me hubiera pasado con 'El chat' de 'OT'. No sé qué ha pasado, pero ha sido como muy natural. Cuando me dieron la oportunidad de estar en ese programa, me sirvió para ir aprendiendo y que luego Netflix se fijara en mí, pues estaban buscando precisamente un perfil que se correspondiera con el mío. Tengo formación universitaria, y la televisión es mi pasión junto con la música. No lo desligo, y estar presentando un programa musical me hace sentir lo que sienten los concursantes. Yo he estado en uno desde la otra parte, y empatizo mucho con ellos, porque sé cómo se sienten.

-¿Lo ve como un paso previo para presentar 'Operación Triunfo', ahora que no tiene presentador?

-No, no. Ahora mismo, no se sabe qué va a pasar con 'Operación Triunfo', y yo estoy supercentrado en este programa, que espero que tenga muchas temporadas.

-Decía en la promoción que fuesen aclarando las gargantas, que no quería ni un gallo. ¿Ha tenido que lidiar con alguno?

-Pues no ha habido ninguno. El programa busca la afinación perfecta, o casi perfecta, porque ellos van acumulando dinero a medida que van afinando cada vez más. Todos somos humanos y nadie afina al cien por cien las 24 horas del día, pero no ha habido desastres. No son cantantes profesionales, pero todos cantan muy bien y podrían serlo si quisieran.Examen permanente

-¿Ha sido un lujo combinar sus dos pasiones y además sin presión?

-Desde luego, es un lujo no tener la presión de concursante, que ya la sufrí. Fue una experiencia muy bonita, pero tenía una presión muy grande, porque te están examinando todo el rato. Y hacerlo desde una posición privilegiada, como es la de presentador, me hace poder disfrutar de las actuaciones sin pensar en que luego voy yo. Aquí canto también, pero lo hago al principio del programa, y luego ya les toca a ellos. Me gusta mucho interactuar con los concursantes y con la gente, y aquí lo hago de una manera mucho más relajada y disfrutándolo más que como lo hice cuando estaba en 'Operación Triunfo' (risas).

-¿Cuánto ha ayudado su paso por 'El chat' de 'OT' y por 'Zapeando'?

-Bastante, bastante. 'El chat' de 'OT' era un programa en directo en el que teníamos un guion y unas pautas, pero que luego era muy vivo. Se basaba mucho en la improvisación, porque dependía de cómo vinieran los concursantes de la gala y su estado anímico. Todo eso hacía que la maquinaria se pusiera en marcha y que tuviera que estar con la mente muy a tope. Ha sido un programa de escuela. Y 'Zapeando', igual. Comentaba 'La Voz', y me obligó a estar muy centrado y a estructurar mi contenido. Lo que vamos haciendo nos ayuda a dar pasos que nos acaban llevando al día de hoy. Y en mi caso han servido tanto mis estudios en comunicación y mi máster de guion, como lo que he seguido haciendo estos últimos años de trabajo.

-¿Se ve ya más en el mundo televisivo que en el musical, o eso es inconcebible?

-No veo que haya elegir un mundo u otro. Para mí, todo es parte del entretenimiento y del trabajo artístico. Entonces, no me quiero desligar de ninguna las dos. Disfruto mucho con la música, que es la línea horizontal en la que yo me muevo, en la que he trabajado desde hace muchos años y que nunca abandonaría, pero también es verdad que la televisión es mi gran pasión desde que era pequeño, me imaginaba trabajando en ella. Así que, mientras pueda compaginar las dos, y más en un programa musical como este, voy a seguir haciéndolo el tiempo que pueda.

-¿Cuál es su programa musical favorito?

-Ahora mismo no puedo decir otra cosa que '¡A cantar!', que me pilla en todo el punto álgido. Pero lo diría de verdad, no porque sea el programa que se estrena ahora. Y también quiero recordar 'Música sí', que me encantaba.

-¿Y lo va a poder disfrutar también como espectador?

-Seguro. No lo he visto todavía, pero sé que lo voy a hacer. Sé lo que he vivido como presentador, pero no cómo ha quedado definitivamente. Así que lo voy a ver como un espectador más desde casa, y con los nervios propios de un concurso.