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TVE se ofrece a celebrar Eurovisión en España si Ucrania no puede

El presidente Zelenski asegura que «hará todo lo posible» para que el país pueda albergar el festival

J. MORENO Madrid

Radiotelevisión Española está preparada para celebrar el Festival de Eurovisión 2023 en el caso de que Ucrania, la ganadora de la edición, no pudiera hacerlo por las consecuencias de la invasión rusa. Lo confirmó, nada más finalizar la final del sábado, la directora de Comunicación y Participación, María Eizaguirre, quien hizo oficial el ofrecimiento que le había transmitido el presidente de RTVE, José Manuel Pérez Tornero. «La corporación se ofrece para apoyar a la organización en Ucrania y, en caso de que lo necesitaran, estaríamos dispuestos a albergar la próxima edición», anunció en la cadena pública.

En este contexto, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) contaría con una avalancha de ciudades españolas que han ofrecido públicamente su municipio para el certamen. Desde Valencia hasta Madrid, pasando por Barcelona, Torremolinos (Málaga) o Las Palmas de Gran Canaria. Mérida fue la última en sumarse a esta lista, poniendo a disposición su Teatro Romano.

Sin embargo, es temprano para saber dónde su ubicará la próxima sede de Eurovisión 2023. Los responsables del festival deberán reunirse en semanas venideras con la televisión ucraniana para tomar una decisión. Además, habría que conocer también la opinión de la británica BBC, que quedó en segunda posición con Sam Ryder, y que podría ser la primera alternativa en caso de que Ucrania renunciara a ello.

Sí se ha pronunciado ya el presidente ucraniano, que aseguró que hará «todo lo posible» para que «algún día» puedan recibir a participantes e invitados del festival en Mariúpol. «¡Nuestro coraje impresiona al mundo, nuestra música conquista Europa! El año que viene Ucrania será la sede de Eurovisión por tercera vez en su historia», expresó en un mensaje difundido en Telegram.

Aunque la UER no tiene definido un criterio claro en el caso de que un país rechazara acoger Eurovisión, sí que estableció qué ocurriría si la vencedora fuera Australia, que participa desde 2015. En este caso, se acordó que los australianos pudiesen mantener su condición de anfitriones pero la celebración sería siempre dentro del continente europeo.

En la historia eurovisiva, eso sí, encontramos precedentes a lo que podría ocurrir el año que viene si Ucrania no puede enfrentarse a la organización del certamen. En 1980, Israel argumentó motivos económicos para no celebrar el festival por segundo año consecutivo tras la victoria de Gali Atari & Milk and Honey con 'Hallelujah'. También alegó que el concurso musical coincidía con la fecha en la que se recuerda el día del Holocausto judío. Finalmente, se eligió a Países Bajos, que había quedado en una decimosegunda posición, para realizarlo en La Haya.

Asimismo, en 1969, con el empate técnico en la primera posición entre los representantes de España, Reino Unido, Francia y Países Bajos, fue elegida mediante sorteo la ciudad de Ámsterdam para albergar la edición del año siguiente.

La mejor audiencia desde Chikilicuatre

La final de Eurovisión 2022 fue seguida por una audiencia media de más de 6,8 millones de espectadores y un 50,8% de cuota de pantalla en La 1, lo que la convierte en la edición con más 'share' desde 2008 con Rodolfo Chikilicuatre. Es la cuarta mejor marca desde que se miden las audiencias, por debajo también de Rosa López (2002) y Beth (2003).

La expectación se elevó en el momento de las votaciones hasta los 7.942.000 seguidores y un 61,3% de audiencia. Hasta 11.441.000 televidentes contactaron en algún momento con el primer canal de TVE para seguir estos instantes decisivos.