Javier Peña, en su programa de TV / R.C

«Nunca me interesó la cocina hasta que a los 17 años vi un anuncio de un curso»

El compañero de Tamara Falcó en el programa de La 1 de TVE presume de sus recetas «canallitas»

JULIÁN ALÍA

Javier Peña (Valladolid, 41 años) nunca ha sido «muy amante del recetario», pero cada día de lunes a viernes a partir de las 13.00 horas en La 1 de TVE explica cómo llevar a cabo su estilo de gastronomía «canallita». «Si a ti te sabe rico, esa es la mejor receta», dice entre risas, y justo antes de subirse a la furgoneta, el cocinero, que presenta junto a Tamara Falcó, ganadora de la última edición de 'MasterChef Celebrity', 'Cocina al punto con Peña y Tamara'.

-¿Se sorprendió cuando le dijeron que iba a presentar un programa con Tamara Falcó?

-Pues yo creo que se puede imaginar mi sorpresa (risas). Yo a Tamara no la conocía absolutamente de nada, más que de las revistas y de 'MasterChef', y casi ni eso, porque ese tipo de prensa no la consumo. Así que fue con sorpresa, por supuesto. Y mucha.

-¿Cómo es compartir pantalla con ella?

-Tamara es una persona muy abierta que enseguida entabla conversación con cualquiera. Tiene una predisposición muy buena para aprender, y, además tratándose de algo que le gusta, como es la cocina y la gastronomía, el ambiente es muy relajado y muy distendido.

-¿Su interés por la cocina le viene de siempre?

-Nunca me interesó la cocina hasta que a los 17 años, saltándome las clases, así de claro lo digo (risas), vi un anuncio en el periódico de un curso de cocina. Decidí apuntarme, y hasta hoy. Me enamoró.

-¿Echa en falta poder viajar?

-Sí, sí. Siempre lo echo de menos. Además, nos quedamos a mitad de camino en la tercera temporada de 'Comerse el mundo'. Un poquito menos, incluso, porque nos faltan todavía ocho países por terminar de grabar. Y claro, durante el confinamiento lo he echado de menos. El ritmo de trabajo, de viajes y de ir conociendo cosas se echa de menos. Está siendo más dura la grabación de este programa que la de 'Comerse el mundo' (risas).

-¿Más dura que recorrer el planeta buscando recetas?

-Sí, porque ha sido todo un poquito precipitado y vamos con los tiempos más justos. TVE nos avisó con el tiempo justo. El programa tiene una sección en la que yo viajo por España, y hay que grabarla, evidentemente. Tratamos de hacerlo lo mejor posible, y resulta trabajoso estar viajando tres días, en los que nos metemos una buena paliza, todas las semanas, para luego llevar todos los productos y hacer las recetas en plató.

-Entonces, ¿hay ganas de volver a grabar fuera de España?

-Sí, sí, sí. Evidentemente 'Comerse el mundo' es mi programa, como quien dice. Al final, es un poquito la esencia de Peña viajando, y por supuesto que tengo muchísimas ganas de retomarlo. Espero hacer por lo menos un par de temporadas más.

-¿Qué ha incorporado de otros países a sus recetas habituales?

-En mis recetas diarias hay muchas técnicas y mucha mezcla de sabores de otros países, y mucha cultura viajera y callejera también. Todo eso se va metiendo en la biblioteca de la cabeza y van surgiendo unas recetas que yo he denominado 'canallitas'.

-¿Y ese estilo canallita es innato o hubo evolución?

-Hubo una evolución. Siempre me ha gustado romper esa pared que existe entre el cocinero y la gente que no entiende, y hacerlo lo más sencillo y entendible posible. Ese mundo callejero que nos da tanto en materia de sabor a veces no está identificado, y yo trato de apoyarme mucho en ese tipo de comida.

-De no haber sido cocinero, ¿sabe dónde habría acabado?

-Si soy sincero, ni puñetera idea. Siempre digo que me hubiera encantado ser músico.

-¿Pero llegó a intentarlo?

-Bueno, a los 17 años tampoco se tienen las cosas muy claras. Estás ahí, que sí, que no, te puede gustar esto o lo otro. Lo que tenía claro es que no iba a estar en un despacho (risas).

 -¿Cómo le ha afectado profesionalmente esta crisis sanitaria, que ha sacudido especialmente al sector culinario y a los establecimientos?

-Pues con el cierre de los dos locales. Ahora, gracias a dios, tengo abierto uno de ellos, pero nos está afectando un montón. Estamos haciendo equilibrio constantemente, porque cuadrar las cajas para poder pagar a todo el mundo no está siendo nada sencillo, la gente todavía tiene mucho miedo.

-Está siendo difícil.

-Sí, desde luego, es un poco un dolor de cabeza, pero bueno, por suerte ha llegado también este programa, y me tiene bastante entretenido para no acordarme de todos estos problemas diarios que tenemos muchas veces. Aunque a veces afecta estar en grabación y tener problemas en algún restaurante, claro.