Víctor Clavijo y Kira Miro, en el rodaje del cortometraje 'De menos' para la cadena Cosmo. / R. C.

Kira Miró, actriz

«Mentiría si dijera que no he sufrido situaciones de discriminación»

Protagoniza el corto 'De menos' para el canal Cosmo, que denuncia la violencia psicológica que sufren mujeres

J. MORENO Madrid

Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia psicológica de alguna pareja, actual o pasada, en algún momento de su vida. Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el canal Cosmo estrena hoy el corto 'De menos' (22:00 horas), con el que pretende mostrar ese maltrato «más sutil, que no se ve porque no hay heridas físicas», según apunta la actriz Kira Miró (Santa Brígida, Gran Canaria, 41 años), protagonista de este proyecto junto a Víctor Clavijo. Se trata de una idea que la cadena temática produce en asociación con Lasdelcine, fundada en 2013 por Cristina y María José Martín, dos creadoras granadinas que acumulan 35 galardones nacionales e internacional.

–¿Qué se quiere plasmar con este corto?

–Cuando se habla de maltrato de género, casi siempre nos vamos a la violencia física, pero hay otro tipo de maltrato que es psicológico, más sutil, y que no se ve porque no hay heridas físicas. Este corto pretende denunciar esto: el maltrato psicológico que se da desde la sutileza y cómo incluso puede ser, a veces, el inicio de la violencia física.

–Un maltrato que se da independientemente de la clase social, como refleja este proyecto.

–Pasa muchas veces en esta generación. Aunque tú no quieres ser machista y alardeas de no serlo, a la vez, pues sin querer o por inercia, te salen comentarios desafortunados o actitudes machistas.

–¿Qué sintió al conocer los datos de mujeres que decían sufrir maltrato psicológico?

–Me entristece bastante, por eso creo que es un acto de responsabilidad hacer este tipo de cortos para que llegue a la mayor gente posible y podamos reparar este tipo de situaciones. Que den para pensar y que tanto hombres como mujeres que lo vean, puedan sentirse identificados y poder sanar este tipo de actos.

–¿Se paró a pensar sobre este tipo de violencia cuando le propusieron el proyecto?

–Sí que me paré a pensar. Tanto con la llamada como cuando leí el guion, me pareció que estaba muy bien escrito y luego para hacerlo también.

–¿Cómo se ha preparado este papel junto a Víctor Clavijo, que hace de su pareja?

–Con Víctor ha sido un lujo porque es un actor que, con solo tenerlo de frente, ya te da la mitad de tu personaje. Me gustó mucho trabajar con él y poder compartir un texto así. Esta interpretación sí que me la preparé como casi todas, haciendo trabajo de campo y poniendo mi alma y mi experiencia, y hablando con las directoras para ver por dónde lo querían llevar y cómo querían que fuera esta mujer.

–¿Ha vivido situaciones de discriminación por ser mujer?

–Si te dijera que no mentiría. Estamos en el camino para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres, luchando para que haya pequeños-grandes cambios y, sobre todo, necesitamos educar a las generaciones que vienen.

–¿Qué diría a aquellos que minimizan el machismo en la sociedad?

–Les diría que abran los ojos, que hagan un acto de estar en el presente y ver cómo están los datos y la calle. Es una realidad, no es un discurso inventado que sale ahora porque está de moda. Insisto, es una realidad.

«Me queda mucho por hacer»

–Fue la primera ganadora de 'El desafío' (Antena 3). ¿Fue una experiencia dura?

–Recuerdo que fue una experiencia dura y a la vez gratificante, porque cada reto que conseguía tenía un proceso duro. Me lo tomaba muy en serio y practicaba mucho, pero luego ver cómo conseguía aquellos retos que, a priori, eran imposibles, era muy satisfactorio. Fue algo muy bonito. A veces nos ponemos las barreras a nosotros mismos. Le dediqué los dos meses que duró el programa y a cada reto, día y noche. Eso sí, tuve bastante agujetas y también psicológicas, porque dormía pensando en los retos y obsesionada en ello para ver cómo hacerlo mejor.

–Ahora suple a Pilar Rubio en 'El Hormiguero' con su sección de los retos. ¿Cuál le ha costado más?

–Cada reto es diferente por cosas diferentes. Uno de los más bestias fue subirme a treinta metros de altura, porque tengo vértigo, dar el paso e ir avanzando de torre en torre, fue muy tremendo. Y hacerlo en directo, físicamente y psicológicamente fue durísimo, pero también maravilloso cuando lo superé. Pilar Rubio, a la que ya conocía de antes, me dijo que lo intentara disfrutar.

–¿Y a qué no se atrevería?

–No tengo ni idea. A casi todos los retos, al principio, digo que son imposibles de hacer, pero cuando te pones a practicarlo, lo consigues. No sabría decirte a cuál no me atrevería.

–¿Hay algo que le quede por hacer en el terreno profesional?

–Me quedan muchísimos personajes por hacer, muchísimos directores con los que trabajar y repetir. Me encantaría hacer una película de terror, un musical o un drama social. Muchísimo por hacer, por suerte.