Marisa Rodríguez Palop, periodista de TVE y nueva presentadora de 'Informe Semanal' / R.C

«'Informe semanal' es un formato con memoria»

Marisa Rodríguez Palop, periodista y presentadora de TVE, debuta hoy al frente del veterano programa. «Mantenemos el reto de sacar temas propios con ángulos nuevos, pero sin renunciar al análisis»

JULIÁN ALÍA Madrid

Marisa Rodríguez Palop (Llerena, Badajoz, 50 años) se estrena esta noche a las 21.30 horas como presentadora de 'Informe semanal', que llega con dos reportajes sobre la situación del coronavirus. El primero, centrado en Asturias, la comunidad con menos incidencia, y el segundo, en Venecia, que este fin de semana clausura su Mostra más anómala, sin apenas estrellas y público en sus calles y salas de cine.

-¿Cómo afronta comandar este nuevo formato?

-Con mucha ilusión, y con mucha responsabilidad también. Para mí, es un honor presentar 'Informe semanal', un programa referencial, veterano, resiliente, y que forma parte de la memoria colectiva de los españoles, sobre todo de los periodistas. Es un lujo ponerse al frente de un programa así en tiempos de extrema volatilidad, porque es un formato con historia y con memoria.

-¿Lo considera un paso adelante en su carrera?

-Todos los cambios que he vivido en mi carrera los he considerado un paso más. Es verdad que unas veces han sido más visibles, desde el punto de vista del espectador, y otros menos, pero creo que todos los pasos me han servido y que he aprendido de ellos.

-¿Echa de menos sus días de corresponsal?

-A veces. Ahora están con el juicio de 'Charlie Hebdo', y me entra un gusanillo… porque aquello lo viví yo. Para los que hemos hecho información de calle eso es nuestra vocación, y nos encanta tener contacto directo con los protagonistas, aunque luego los medios exigen unos tiempos muy breves, unas declaraciones muy concisas, y no siempre se hace justicia a todo el contenido que te dan. Eso te queda para ti y para tu aprendizaje, que es una riqueza impagable.

-¿Y ponerse al frente de la cámara?

-Eso me da un poco de vértigo, porque hace mucho que no lo hago (risas). Lo hice cuando presentaba los informativos territoriales en Extremadura y en Andalucía, que fue en los años 90. Supongo que los primeros días estaré un poco más preocupada de hacerlo con soltura y de hacerlo bien, pero tampoco le doy demasiada importancia a eso.

-Este verano se armó mucho revuelo con los cambios de las corresponsalías de TVE...

-Los relevos son normales. Yo también he sido relevada, y es algo habitual. Otra cosa es cómo lo vive cada uno, el momento en el que se encuentre, la expectativa que tiene, las conversaciones que tiene con la dirección de turno… (José Ramón) Patterson, Lorenzo Milá y Miguel Ángel Idígoras son tres excelentes profesionales y tres buenos compañeros y amigos. Cada uno lo contará por su propia experiencia y yo no puedo hablar por ellos, pero sí digo que los relevos han sucedido siempre y que ha habido muchísimos corresponsales muy brillantes que han vuelto a Madrid y que hacen otras cosas. Yo, particularmente, me tomo con naturalidad pasar de un ciclo a otro, y procuro sacar lo mejor en cada momento.

-¿Qué piensa si echa la mirada atrás, a cuando quería estudiar Periodismo?

-Madre mía… Esto no tiene nada que ver con lo que yo imaginaba que era en aquel momento. Hay programas de entretenimiento en los que se cuela información, los políticos prácticamente aparecen en todos los formatos… Esto ha cambiado mucho, y nosotros también. Estamos obligados a cambiar y adaptarnos a todo esto. Una de las cosas que me gusta de 'Informe semanal' es que es un programa que mantiene el reto de sacar temas propios con ángulos nuevos, pero sin renunciar a su mirada serena y al análisis. Aunque ahora todo va tan deprisa que un tema del lunes a lo mejor el sábado ya parece repetitivo, porque se ha contado todo. Muchos temas se queman durante la semana, y cuando llega el sábado tienes que buscar un ángulo distinto.

-¿Qué momento se le viene primero a la cabeza, después de todos estos años?

-Muchos momentos: La muerte de Miguel Ángel Blanco, Lampedusa, el terremoto de L'Aquila, la renuncia del papa Benedicto, los atentados terroristas, que cambiaron la vida de París y de todos nosotros, el incendio de Notre Dame… He vivido muchas cosas, y la verdad es que me siento orgullosa de haber podido hacer ese trabajo.