José Manuel Pérez Tornero, en una imagen de archivo.

Dimite el presidente de RTVE, José Manuel Pérez Tornero

Renuncia tras constatar que en el consejo de administración «no se dan las condiciones mínimas para el consenso»

José Antonio Guerrero
JOSÉ ANTONIO GUERRERO Madrid

El presidente de RTVE, José Manuel Pérez Tornero, anunció este lunes su dimisión tras año y medio al frente del ente público. Los últimos enfrentamientos internos, marcados por unos meses convulsos dentro de la cadena, y las críticas constantes a su gestión desde dentro del consejo de administración, especialmente por parte de los consejeros propuestos por los dos partidos socios del Gobierno, han forzado la salida de quien llegó al ente público como un hombre de consenso, elegido por mayoría, tanto en el Congreso como en el Senado, tras un pacto entre PSOE, PP, Podemos y PNV. Tornero será sustituido por un miembro del consejo de administración, que tendrá que salir de un acuerdo entre socialistas y populares, para el que se baraja la periodista y expresentadora del 'Telediario', Elena Sánchez.

Tornero, (Almería, 68 años), periodista, doctor en Ciencias de la Comunicación y catedrático de Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona, fue el más firme candidato de los socialistas para presidir la corporación, gracias a su perfil comprometido con los medios públicos. Pero el idilio ha durado 18 meses. En los últimos meses había perdido la confianza del Gobierno y desde hace unos días su salida del ente público se daba por hecha tras ser llamado a capítulo a Moncloa para manifestarle su descontento y transmitirle que se le iba a dar más peso al actual director de Contenidos Generales, José Pablo López. Este fue fichado el pasado abril, meses después de haber sido destituido como director general de Telemadrid por la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso.

Ha sido el propio Tornero el que ha confirmado su renuncia en una extensa carta en la que dice haber constatado que dentro del máximo órgano de administración de RTVE «ya no se dan las condiciones mínimas para el consenso transversal, ni para la conformación de una mayoría plural, estable y coherente; y, en muchas ocasiones, ni tan solo el clima propicio al diálogo que necesitamos para culminar el proyecto. Lo cual, añade, «dificulta mucho la gobernabilidad de la empresa, e impide llevar a cabo la transformación con la que todos nos habíamos comprometido».

«Vine a sumar y a construir, y me voy con la conciencia tranquila. Vuelvo a mi universidad con la satisfacción de haber hecho todo lo posible por contribuir a edificar una radiotelevisión pública, plural e independiente a la altura de las exigencias de nuestro tiempo y como nuestro país merece», concluye en una misiva en la que Tornero aprovecha para agradecer la confianza a las Cortes y a los grupos parlamentarios que le eligieron en marzo de 2021 después de examinar a los noventa aspirantes que se presentaron al concurso público para ocupar el puesto.

La gestión de Tornero en RTVE, un colosal ente con 6.400 trabajadores, ha tenido desde el principio el lastre de las audiencias, que no han acabado de remontar en este último año y medio, y que ha anotado mínimos históricos en su cadena estrella, La 1, que cerró el pasado agosto con un 8,1% de cuota de audiencia –un 'suelo' que ya había marcado en junio de 2021–, muy lejos de sus principales competidores, Antena 3 (13,4%) y T5 (11%).

Tampoco estuvo exento de polémica la cancelación en julio de 2021 del programa del mediodía 'Las cosas claras' y el despido de su presentador Jesús Cintora. La salida de Cintora llegó incluso al Parlamento, donde ERC y Unidas Podemos solicitaron la comparecencia de Tornero para explicar las razones de la decisión, e incluso desde la formación morada llegaron a asegurar que se había producido «una cruzada» contra 'Las cosas claras' a manos del PP y de Vox, atribuyendo su salida a un despido político.

Tornero llegó a RTVE para sustituir a Rosa María Mateo, que ejerció el cargo de administradora provisional del ente entre 2018 y 2021. Su nombramiento, pactado entre los dos grandes partidos ha supuesto de hecho el único gran acuerdo entre el PSOE y el PP, que entonces estaba presidido por Pablo Casado. Pero la 'silla eléctrica', como se conoce a ese puesto, ha podido con los viejos consensos.

Fuentes de RTVE señalan las dificultades con las que se ha encontrado Tornero a la hora de gestionar un consejo de administración marcado por el perfil político y en el que cuatro de los nuevos consejeros llegaban propuestos por el PSOE, tres por el PP, dos por Podemos y uno por el PNV. «Tornero ha intentando contentar a todo el mundo, lo que implica que el PP ha gozado de su cuota de poder a la hora de hacer nombramientos, y ahora que vamos a entrar en un año electoral con las municipales y las autonómicas en mayo, el Gobierno no quiere al PP con tanto peso en RTVE». Sostienen las personas consultadas que esa es la razón de fondo por la que Tornero ha ido perdiendo apoyos del sector del consejo más cercano a PSOE y Unidas Podemos.

Tampoco los trabajadores de la casa están contentos por la gestión interna, con la sustitución de empleados que se están jubilando con 63 años por personal con contratos temporales, ante la ausencia de convocatorias de oposiciones libres, la última en 2008.