Imagen del vídeo grabado por C. Tangana en el interior de la Catedral de Toledo.

C. Tangana lamenta la dimisión del deán de Toledo por su vídeo

El rapero cree que la Iglesia ha perdido una oportunidad para modernizarse

J.M.L. Toledo

 

El rapero madrileño C. Tangana y la cantante argentina Nathy Peluso han hablado por primera vez desde que su polémico y sensual videoclip de «Ateo», grabado en el interior de la catedral de Toledo, haya hecho saltar por los aires la relación entre el arzobispo de Toledo y primado de España, Francisco Cerro, y el deán de la catedral, Juan Miguel Ferrer.

Éste pidió perdón públicamente el pasado martes tras reunirse con el arzobispo y presentó su dimisión. Una marcha que ha sorprendido a C. Tangana, según ha reconocido él mismo en Instagram. «Me ha dado pena aunque supongo que él conoce mejor que nadie cómo funciona la Iglesia y él sabía lo que estaba sucediendo», ha puntualizado el cantante, que también lamenta la «oportunidad» que ha perdido la Iglesia «para decir algo bonito, moderno y tolerante por su parte pero, de repente, no ha quedado así».

Censura

 «Mi idea del vídeo era comparar la censura que hacemos ahora mismo en las redes sociales y a la que estamos sometidos todos con la censura clásica o tradicional de la Iglesia pensando que a veces es mayor la de las redes pero al final resulta que creía que éramos más modernos de lo que somos en verdad», ha añadido C. Tangana en una retransmisión en directo desde su cuenta de Instagram en la que también ha intervenido Nathy Peluso para aclarar que su objetivo «nunca fue faltar al respeto ni nada que desencadenara la dimisión de esta persona». «El vídeo se creó con amor y respeto pero desde unos ojos las perspectivas pueden ser muy subjetivas», ha agregado la artista.

Según C. Tangana, el videoclip de «Ateo» muestra una «imagen bonita» y ha suscitado multitud de apoyos «también de muchos cristianos, la mayoría de España». En cuanto al título de la canción, el rapero ha reconocido que «yo creo en algo y alguna fe sí tengo y no soy un descreído, como diría mi madre, ni un ateo» mientras la argentina ha señalado que «después de esta canción, creo».

Lejos de querer apagar el fuego de la polémica por la grabación de este vídeo por la que el Cabildo Catedralicio percibió 15.000 euros -se destinarán a fines sociales, según el deán saliente-, el arzobispo de Toledo ha convocado para este próximo domingo una misa en la catedral que servirá de «conversión, reparación por los pecados y purificación que requiere este tiempo de gracia y renovación interior».