¿Las Redes Sociales son solo negocio o existe la Solidaridad?

ÁLVARO LUIS HERNÁNDEZ @AL_Y_OTRAS_HISTORIAS Las Palmas de Gran Canaria

La imagen que la generalidad tiene de los creadores digitales que han hecho del mundo online su forma de vida es de entes que están detrás de la pantalla que lo único que buscan es éxito económico. Pero la realidad es muy diferente, en España desde Instagram, facebook, tiktok, twicher, etc… se produjo un movimiento solidario y sin precedente en la época en donde la pandemia estaba en la cresta de la ola, y desde nuestros ordenadores o teléfonos móviles veíamos la vida pasar resguardados en nuestras casa sin posibilidad de movimiento. Nos sentíamos menos solos y buscábamos compañía a través de esas ventanas.

Porque ayudar es común en estos tiempos y la sociedad está viviendo un momento en donde parece que todo pasa en las redes sociales. Pero la realidad es que hemos trasladado buena parte de nuestra forma de comunicarnos entre nosotros a lo digital y la rapidez y efectividad de este camino hace que las acciones solidarias tengan el caldo de cultivo perfecto para poder ayudar a quien lo necesita.

Los nativos digitales, en su mayoría, tienen en su ADN un mayor compromiso solidario, mayor sentido de comunidad y conocen la realidad de lo que ocurre en el mundo porque tienen toda esa información a golpe de click. Y en Canarias se ha vuelto a demostrar que no todo es una cuestión económica, que sobretodo hay un fuerte sentido de entender un mundo mejor y que los creadores digitales están demostrando que luchar por un mundo mejor es posible.

En la Isla de la Palmas se está viviendo un drama, podemos ver todos los días espectaculares imágenes del volcán que nos sigue sobrecogiendo sabemos que existe un rastro de destrucción y desesperanza, pero también ha surgido un tsunami de solidaridad sin precedentes que ha barrido en lo digital. Los primeros en sumarse a este movimiento fueron numerosas caras famosas, conocidos canarios como Pedro Guerra que fue de los primeros en mandar todo su ánimo a la isla, pero numerosos rostros conocidos de la tierra como Ana Guerra, Toni Acosta, Rosana, Kira Miró, Sara Sálamo o Ariadne Artiles, entre muchísimos más, están apoyando desde la distancia a la que aun sigue siendo la isla bonita.

A esto hay que sumarle el mundo influencer nacional y canario. Un gran ejemplo de esto es el streamer vasco Ibai Llanos que junto a alguno de sus colegas que se sumaron a la causa recaudó más de 100.000 euros para donar a los afectados.

Pero en Canarias también existen múltiples ejemplos de este estallido solidario, La 'influencer' canaria Ingrid Betancor que sacó parte de su armario para ponerlo a la venta en un mercadillo en el espacio Yimby Street de Uribitarte, en Bilbao y donó los más de 10.000 euros para los afectados por el volcán de La Palma.

Otro caso de perfecta sintonía entre los creadores digitales y apoyo a la sociedad es el caso de el influencer canario Víctor Santana @onlyitboy que forma parte de la agencia Isla Influencia @islainfluencia. A raiz de pasar el COVID 19 le diagnosticaron una ansiedad bastante intensa, y tras pasar por el psiquiatra y el psicólogo, decidió que tenía una amplia plataforma para contar su experiencia e intentar ayudar a los demás, y así fue, comenzó a hacer pulseras en ese tiempo de «Pause» junto a toda su familia y decidimos venderlas y donarlo a la «Asociación de Salud Mental de Canarias», en medio de todo esto, sucede la erupción del volcán en La Palma y el equipo de Multiopticas Las Palmas se volcó en ayudarle a crear una tercera pulsera , donando los fondos a los damnificados. Después de más de 2500 pulseras y más de 7000 euros recaudados, Víctor asegura que las redes sociales sirven para mucho más.

La realidad del asunto es que a pesar de que todavía algunos se resisten a la utilización de las redes sociales desde este ángulo solidario, este es un movimiento que cada vez capta más la atención de todos los que se ven en la necesidad de ayudar y plantear acciones solidarias para ayudar con su pequeño grano de arena a dejar un mundo mejor a las siguientes generaciones.