Raquel del Rosario rescata a puñetazo limpio a su hijo de 5 años de las garras de un puma en su casa

Mael, el menor de los dos hijos de Pedro Castro y Raquel del Rosario, salvó la vida por milímetros según el doctor que le atendió de urgencia en el hospital.

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La cantante Raquel del Rosario, vocalista de la banda 'El Sueño de Morfeo', ha relatado este domingo a través de dos publicaciones en su cuenta de Instagram un terrorífico incidente que sucedió la mañana del pasado 26 de agosto en su casa de California y que tuvo como protagonista al menor de sus dos hijos, Mael, de tan solo 5 años de edad. Y es que el pequeño sufrió el ataque de un puma que estuvo a punto de costarle la vida, según publica Tiramillas.

«Siempre he dicho en tono de broma que un día, los ángeles de la guarda de mis hijos dimitirían por estrés. De camino al hospital con Mael herido en brazos me preguntaba si realmente el suyo lo había abandonado aquella mañana del 26 de agosto. 'Unos milímetros más y no lo hubiese logrado', fueron las palabras del doctor. Supe entonces que su ángel no se había ido, estuvo ahí, sosteniendo esos milímetros que separaban la vida de la muerte», empieza narrando Raquel del Rosario.

El grito del pequeño alertó a Raquel

«'Mami, voy al árbol a buscar fruta', me dijo en el jardín. El grito que escuché segundos después aún sigue resonando en mi cabeza, al igual que la imagen que vi al girarme. Un puma se había abalanzado sobre el y lo hería ferozmente con sus zarpas. Inmediatamente dejé de percibir el mundo, aún hoy no logro entender como atravesé el jardín en milésimas de segundo o de dónde provenía la fuerza que me hizo golpear repetidamente al animal con mis puños hasta quitárselo de encima», prosigue la canaria en su

«Pedro -su pareja y padre de sus hijos- apareció en ese momento, al igual que un segundo puma, logramos entrar en casa sin más incidentes, alertamos a los vecinos y salimos al hospital. Mi corazón se rompió por completo cuando le vi salir de la cirugía. Toda la fuerza que aquella mañana me había invadido se esfumó dejándome completamente indefensa ante un dolor que desconocía por completo. Me invadió el miedo. Si alguien me hubiese dicho en ese momento viendo su estado, que tres días después saldría corriendo del hospital jamás lo hubiese creído. 'Mami, ya no voy a volver a por la fruta para que no se enfade el tigre', me dijo después de dejarle un recipiente con agua en la puerta a modo de disculpa. Sin palabras», añade Raquel del Rosario.

«Estas semanas hemos ido transitando ese dolor, sintiéndolo y aceptándolo, sin huir de él. Refugiándonos una vez más en la naturaleza, impredecible como un animal salvaje o la erupción de un volcán, pero sanadora y mágica a la vez. La vida nos habla a través de acontecimientos que muchas veces escapan a nuestra comprensión, que nos invitan a soltar el control, nos sitúan en el ahora y nos recuerdan que nuestros hijos son un precioso préstamo de la vida, que su alma tiene su propio plan ante el que solo podemos otorgar amor y dedicación», escribe la de Teror para concluir la primera publicación.