Doña Letizia y la reina emérita, junto a la princesa Leonor, a la izquierda, y la infanta Sofía, a la derecha. / E. P.

Plan de chicas empoderadas de la familia real: morenas, vestidos muy cortos y restaurante «travieso»

El intenso bronceado que luce la monarca también está dando que hablar este verano

ARANTZA FURUNDARENA Palma

«Atrevido» y «travieso». Así se define en su página web el restaurante al que fueron a cenar doña Letizia, sus hijas y la reina emérita el domingo. Y de atrevido y travieso podría calificarse también el llamativo minivestido que eligió lucir la Reina esa noche. Muy corto (más aún que los que llevaban sus hijas adolescentes) y muy 'trendie', la prenda ha volado de las estanterías de Zara (a razón de 29,95 euros, precio de rebajas).

Con el Rey en Colombia, asistiendo a la toma de posesión del nuevo presidente Gustavo Petro, la Reina decidió organizar este pasado domingo un plan de chicas. Y nunca sabremos si lo hizo simplemente por el deseo de probar el Beatnik (un 'gastro' que está muy de moda en Palma), porque quería demostrar que la Familia Real sigue en la isla, para confirmar su buena relación con doña Sofía... Por una mezcla de todas esas razones o por ninguna en concreto.

Lo cierto es que, ataviada con un favorecedor vestido minifaldero estampado en tonos rosas que dejaba a la vista buena parte de sus bien torneadas y tonificadas extremidades inferiores, y luciendo un intenso bronceado, doña Letizia demostró una vez más que estas vacaciones está dando rienda suelta a su alma de 'influencer'. No sin polémica. Porque el marrón chocolate (al 70% de cacao) que exhibe ha generado todo tipo de especulaciones. De momento gana la teoría de que se debe a una loción autobronceadora. Pero también hay quienes critican que pueda ser fruto de una exagerada exposición solar, difícil de justificar en estos tiempos dominados por las campañas contra el melanoma.

Atrás han quedado aquellos veranos en los que la entonces princesa de Asturias daba que hablar justamente por todo lo contrario: la llamativa blancura de su piel durante sus primeros agostos en Mallorca. Entonces se interpretó como un mensaje de la Reina para concienciar a la sociedad sobre los nefastos efectos de la excesiva exposición a los rayos solares. Si su bronceado actual tiene algún mensaje, se desconoce. Pero algunos dermatólogos opinan que estaría bien aclararlo (y nunca mejor dicho).

La vela

Menos morenas, pero igual de empoderadas (si por empoderada se entiende plantarse una minifalda y pasar del qué dirán), Leonor y Sofía también decidieron lucir piernas el domingo por la noche. La princesa eligió un minivestido estampado en tonos azules y la infanta, uno de rayas en tonos crudos que ya ha utilizado en otras ocasiones. La reina emérita, a sus 83 años, apostó por la comodidad con un fluido conjunto de pantalón y casaca con motivos de color lila.

El restaurante en el que cenaron sirve, entre otras especialidades, tacos de langosta y ceviche de vieiras. Cercano al edificio histórico de la Llotja de Mar, en pleno corazón de la capital mallorquina, el local está a poca distancia del Real Club Náutico de Palma, donde este pasado sábado finalizó la 40 edición de la Copa del Rey, con la comentada ausencia de la Reina y sus hijas.

Se esperaba que, al igual que otros años, las tres acudieran al menos un día al club para reunirse con el Rey y apoyar a los regatistas. Sin embargo, ese gesto no se ha producido y esto, unido a que Leonor y Sofía no han seguido la tradición borbónica de aprender a navegar desde niñas, ha sido interpretado por algunos como un doloroso esquinazo al deporte de la vela. Lo malo de reinar es que todo lo que se haga acaba teniendo un mensaje, desde acudir o no a un club náutico, broncearse o no y ponerse o no una minifalda...