Matto posa rodeada de los botes en los que envasa unas ventosidades que vende a mil euros la pieza. / r. c.

Pedos a precio de diamantes

La modelo e 'influencer' Stephanie Matto se forra vendiendo sus ventosidades envasadas en tarros, dedicadas y acompañadas de pétalos de rosa

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

¿Es posible forrarse vendiendo pedos? La respuesta a tan escatológica pregunta es sí. Lo ha logrado Stephanie Matto, joven modelo e 'influencer' de origen checo que está arrasando con un flatulento y osado negocio. Despacha sus ventosidades envasadas en tarros de vidrio a precio de diamantes.

Matto, de 31 años y famosa por su participación en el 'reality' australiano 'Novia por 90 días', vende cada frasco con sus gases por unos mil euros. Pero más rara que su oferta es la demanda que satisface, ya que la joven ha encontrado un nicho de negocio «con futuro». No deja de recibir pedidos de clientes dispuestos a rascarse el bolsillo para olfatear sus efluvios intestinales. La joven asegura haber facturado ya 100.000 dólares por la venta de estos frascos con sus cuescos y cuenta en sus redes que en solo una semana recaudó 50.000. Con casi 280.000 seguidores en Instagram, la cifra no para de subir, más desde que se sabe que Matto se está haciendo rica a base de pedos.

Activa en plataformas como Youtube y TikTok, tiene un canal propio de contenidos para adultos en Unfiltrd, «que me abrió la mente» y donde ha contado cómo se le ocurrió montar su gaseoso negocio. «Durante años he recibido mensajes de hombres y mujeres que querían comprar mis sujetadores y bragas usadas, mi pelo o el agua del baño... Pensé que los pedos eran un nicho importante, un artículo novedoso y una acción publicitaria divertida, extravagante y diferente», explica sin complejos y convencida de haber dado en la diana.

«Creo, honestamente, que la gente compra mis flatulencias porque tengo una gran personalidad… y también porque soy sexi», precisa irónica y carcajeándose de quienes la juzgan. «Ignoran cuánto gano, que tengo una bonita casa y varios coches», se ufana esta 'star' del pedo cuyo vídeo 'Un día en la vida de una chica que vende sus pedos en frascos' suma 6,6 millones de reproducciones.

Dieta pedorra

Explica cómo envasa sus gases y la dieta que sigue para generarlos, a base de alubias, barras energéticas con fibra, huevos duros, batidos de proteínas y yogures. La petición más recurrente que recibe es grabarse durante la ejecución y envasado de sus pedos. En cada tarro añade un pétalo de rosa, «para fijar el aroma y hacerlo más duradero», y una nota personalizada para cada cliente.

Por más que lo parezca, ganarse la vida relajando los esfínteres no es nuevo. Hace un siglo el marsellés Joseph Pujol, le Pétomane, dejaba boquiabierto al público del parisino Moulin Rouge con su inacabable repertorio de cuescos en vivo. Era capaz de interpretar 'La marsellesa' o 'Claro de luna' con una ocarina o un clarinete conectados al recto con una cánula. Nuestro Nobel de Literatura Camilo José Cela se jactaba de aspirar por vía rectal litro y medio de agua de una palangana. Ninguno de los comunicadores a los que retó, incluida Mercedes Milá, le puso en el brete de demostrarlo.