Robert Durst. / Afp

Muere Robert Durst, el magnate que confesó sus crímenes en HBO

Heredero de una fortuna inmobiliaria, protagonizó la serie documental 'The Jinx', donde se trataba de dar explicación a tres extrañas muertes que tuvieron lugar en su entorno

I. CORTÉS

Robert Durst, el magnate que, en un desliz, se autoinculpó de varios asesinatos en una serie documental de HBO, falleció durante la madrugada del lunes en el Hospital General de San Joaquín, California. Heredero de una fortuna inmobiliaria, tenía 78 años cuando murió a causa de un paro cardiorrespiratorio, según confirmó su abogado Chip Lewis. Durst ya había sido ingresado en octubre por covid, tan solo dos días después de haber sido condenado a cadena perpetua por el asesinato de su asistente Susan Berman.

La historia tiene su miga porque en torno al magnate se contabilizaron hasta tres muertes extrañas de las que siempre salía airoso. Así, en 1982, Kathleen McCormack, su esposa, desaparecía sin dejar rastro. Más tarde, en el año 2000, su mejor amiga y también su asistente, la escritora Susan Berman, fue asesinada de un disparo en la cabeza. La policía sospechaba que Berman sabía que Durst había matado a su mujer pero no pudo probarlo y quedó en libertad. Un año más tarde, Durst mataba a su vecino. Tras decir que había sido en defensa propia, quedaba en libertad provisional.

Fascinado por la historia, Andrew Jarecki rodó 'The Jinx' ('El gafe'), una serie documental en la que la guinda era una entrevista con Durst, que sin percatarse de que aún llevaba el micrófono encima y fuera de plano soltó: «Los maté a todos, por supuesto». La Justicia reabrió el caso y Durst fue arrestado antes de que se emitiera el episodio final.