El diseñador Juan Avellaneda con una de sus gafas. / Valero Rioja

Con la vista puesta en la moda

El diseñador Juan Avellaneda, uno de los hombres mejor vestidos del panorama nacional, lanza al mercado su primera colección de gafas

Gloria Salgado
GLORIA SALGADO Madrid

Dice Juan Avellaneda (Barcelona, 1982) que «llega un punto en que todo diseñador crea su propio perfume o una línea de gafas de sol». El mediático diseñador ya ha llegado a ese punto de inflexión en el que lanzar al mercado un producto aspiracional con el que llegar a un espectro de público más amplio. Tenía claro que no quería un perfume. «Siempre quise tener mis propias gafas porque para mí son un fetiche. Soy de llevar tres o cuatro gafas en el bolso y, en un mismo evento, puedo ponerme las tres, en función del momento», explica.

El modista ha escogido a mó de Multiópticas para diseñar su primera colección cápsula de gafas. «Siempre he tenido en mente varias formas, siluetas, colores. Gracias a que tenía una visión muy clara de la colección, en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos liados con los prototipos. Además, no hubo barreras de ningún tipo, lo cual para un diseñador es maravilloso. Proponer cosas y que te digan: '¡Podemos, no hay problema!', hizo que trabajar con ellos haya sido una experiencia fabulosa que espero se repita pronto», declara. Apasionado de Asia, se ha inspirado en elementos decorativos de su cultura, como son el bambú -material de referencia en todas sus joyas- y las cerámicas de las dinastías chinas, para incorporarlos en las monturas. «En realidad, cada una de ellas responde al contexto creativo de diferentes dinastías chinas y, por ejemplo, elementos de la naturaleza, del arte, como la estética clásica o el virtuosismo de la porcelana quedan reflejados en la forma y la estructura de las gafas», explica Avellaneda, que compara el proceso de diseño con el de la confección de sus piezas. «Se crean los bocetos; de ahí se pasa al patrón, ves las muestras, haces ajustes y produces», comenta.

Avellaneda se muestra abierto a más colaboraciones porque «son la forma de funcionar de la moda ahora mismo». De ellas salen «piezas más especiales, atemporales... son un plus», asegura el diseñador antes de añadir que le encantaría colaborar con Carolina Herrera en un cápsula masculina para su línea New York, en la que solo hace mujer. También está en su lista de deseos la firma Óscar de la Renta. «¡Me desmayaría si me lo propusiesen!», exclama risueño. Aunque si hay una espinita que le encantaría sacarse es la de diseñar un hotel, como ya hicieron Armani o Delacroix. «El interiorismo me fascina», comenta el modista, que ya en la presentación de su libro, 'Poténciate. Conoce tu cuerpo y sácate partido' (Grijalbo), afirmó a este periódico que «el cuerpo es como un edificio y los estilistas deben ser arquitectos de cuerpos, jugando con las proporciones». En definitiva, un diseñador para el que no todo vale pero que tampoco renuncia a ninguna prenda, «solo hay que saber como usarla».

Su lista de las mejor vestidas

Palabra del que es considerado por varias publicaciones como uno de los hombres más elegantes de nuestro país, siendo un habitual de las listas de los mejor vestidos. Un icono de estilo, además de ser un excelente consejero para que otros encuentren el suyo propio. En 2017 participó como coach de estilo en el programa 'Cámbiame', de Telecinco, donde se dio a conocer al gran público, que años después pudo disfrutar de él -y sus maravillosas chaquetas- en 'MasterChef celebrity'. Publicaciones como 'Icon' o 'Harper's Bazaar' lo consideran uno de los personajes más influyentes en el sector. Su lista de las mejor vestidas de la semana, publicada en su cuenta de Instagram, es esperada como agua de mayo cada domingo por sus seguidores, ávidos de su selección. «Una vez fallé y no paraba de recibir mensajes solicitando que la hiciese», cuenta sorprendido entre risas, para precisar que «mira que empecé un día por casualidad porque no me dio tiempo de subir contenido».