Superación sin complejos

19/05/2017

La belleza de Saida Prieto, de Solaris Adarfio y de Amalia M.Fajardo está alejada de los estereotipos impuestos por la sociedad. Las tres se unieron a través del proyecto ‘Da la talla con tu talla’ , una pasarela inclusiva impulsada por Amalia para visibilizar a todo tipo de mujeres. Verlas desfilar es la demostración de que no tener una talla 36, las cicatrices o la flacidez no son enemigos de la autoestima ni del atractivo femenino. Ellas han situado las llamadas imperfecciones en el lugar que debe estar, el de la normalidad.

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Han tenido que pasar años hasta que las mujeres de todo tipo se vean reflejadas en la pasarela. Ahora, mujeres de talla grande, de talla pequeña, con estrías, celulitis, cicatrices o con diversidad funcional pueden ser referentes de belleza aunque estén alejadas de los cánones de belleza impuestos por la sociedad. Cada vez hay más gente que se deja contagiar por el body positive, un mensaje que aboga por aceptarse a uno mismo. Al mismo tiempo, en el mundo de la moda y la publicidad se comienza a incluir más diversidad. Aunque aún queda un largo camino por recorrer, en esos espacios se ha ido dando la oportunidad de que triunfen mujeres con capacidades distintas alejadas de un cuerpo escultural y libre de marcas que reinvidican la autoestima femenina.

Los complejos pueden convertirse en buenos aliados. Así lo demuestra el proyecto canario Da la talla con tu talla, que defiende una belleza plural e inclusiva. La iniciativa, impulsada por la escritora lanzaroteña Amalia M. Fajardo, acaba de dar sus primeros pasos para plantar cara a los estereotipos. Una veintena de mujeres con diferentes formas y cuerpos se han unido al proyecto, que comenzó con una pasarela inclusiva que se celebró el pasado 12 de mayo en la capital grancanaria. Entre ellas, se encuentran la exmodelo y excandidata a la reina del carnaval de Santa Cruz de Tenerife Saida Prieto y la primera modelo curvy de Canarias, Solaris Adarfio, dos claros casos de superación sin complejos.

Saida Prieto es además ejemplo de fortaleza. Ella sufrió quemaduras en el 60% de su cuerpo en el carnaval de la capital tinerfeña en 2013 y a través de Da la talla con tu talla no ha dudado a la hora de posar mostrando las cicatrices y las secuelas dejadas por el accidente, por el que abandonó el mundo de la moda. Tras un proceso largo de recuperación, decidió participar en esta iniciativa casi sin pensarlo, un hecho que le sorprendió hasta a sí misma. «Me impactó la llamada. ‘¿Yo salir?’, pensé. Hacía dos años que no hacía nada. Cuando me recuperé empezaron a llamarme y siempre había dicho que no, pero esta vez le dije a Amalia que sí. Mis padres y mis amigas alucinaron con mi decisión porque creían que yo no querría», cuenta la joven, que continúa con su lucha. «Después del accidente tengo un cuerpo marcado; una talla 34, pero un cuerpo marcado. (...) Hay gente que te mira y el mensaje que te transmite es: ‘cuatro cicatrices, qué chungo’ y te sientes distinto porque es lo que te hacen sentir. Pero, aunque a veces duele, no hay que sentirse diferente porque otros ojos te vean así porque al final yo soy igual que los demás con cuatro marcas», apunta.

Saida Prieto en el desfile del pasado 12 de mayo en la pasarela <i>Da la talla con tu talla</i>. / <b>Gerardo Montesdeoca</b>
Saida Prieto en el desfile del pasado 12 de mayo en la pasarela Da la talla con tu talla. / Gerardo Montesdeoca

La joven de 29 años explica que tras el accidente la vida le hizo entender que no todo es el físico. «Yo trabajaba de modelo, fui miss, tengo muchas coronas. Antes me incluía en ese mundo de perfección en el que no se podía tener ni un arañazo, pero ahora tengo una percepción muy distinta: ¿En qué se basa la belleza todos nos vamos a arrugar?».

Saida destaca la dureza del proceso de aceptación y afirma que participar en Da la talla con tu talla era para ella un reto personal, ya que según sus propias palabras «una se supera porque una quiere», cuenta mientras esboza una sonrisa. «Además de ser un gran paso, quiero que la gente sepa que la belleza no solo son chicas de 90-60-90, que no las discrimino, pero las personas que son más rellenitas, a las que les falta un dedo o las que tienen cicatrices como yo también tienen derecho a ser visibilizadas y a sentirse guapas», apunta. Aunque reconoce que aún le cuesta mostrar ciertas partes de su cuerpo, una de las bases de su fortaleza es la confianza en sí misma. «Iba a intentar desfilar en bañador, pero todavía es pronto. Está claro que algún día podré, pero para mí ya ha sido un gran paso volver a desfilar porque llevo mucho tiempo sin hacer nada y porque, como mi caso ha sido muy mediático, me ha costado más asimilar», afirma.

Orgullosa de su talla 54, Solaris es la primera modelo curvy de Canarias. Nacida en Venezuela y arraigada en Tenerife, empezó en el mundo de la moda con un blog de maquillaje y oufits para mujeres con talla grande. Hace un año recaló en la agencia Moodels Canarias y hace poco menos de tres meses rompió los esquemas al desfilar en la pasarela Tenerife Moda como un ángel de Victoria’s Secret con ropa interior. «Fui yo la que quiso y fue un boom porque nadie esperaba que una talla grande saliera con lencería y yo me sentí muy a gusto», cuenta. «La gente cree que por ser gordita, bajita o muy delgada no puedes ser guapa y yo quería demostrar que con cualquier cuerpo te puedes sentir guapa y sexy», explica.

Solaris Adarfio en el desfile de Da la talla con tu talla. / <b>Gerardo Montesdeoca</b>
Solaris Adarfio en el desfile de Da la talla con tu talla. / Gerardo Montesdeoca

La modelo, con gran desparpajo sobre la pasarela, asegura que hasta los 14 años estuvo acomplejada. «Siempre he sido muy coqueta y no encontraba ropa. Cuando llegué a la universidad era una de las que mejor vestía. Ahí yo misma cambié el chip», apunta Solaris, quien quiere con su trabajo ser un apoyo a las chicas jóvenes de talla grande, aunque reconoce que «la sociedad todavía no ayuda». «Pese al boom curvy la gente no te termina de aceptar, por eso es tan importante dar visibilidad», dice. Pero también lo es la seguridad en uno mismo: «Pese a mi cuerpo y a mi talla, siempre he hecho todo lo que quería hacer porque me acepto como soy».

Amalia M. Fajardo, graduada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, empezó su aventura en 2015 cuando publicó La dieta de los países, un libro de recetas saludables y atractivas con las que bajó de 90 a 60 kilos sin dejar de saborear la comida. Tras haber estado sometida a distintas y numerosas dietas sin resultados, su propia experiencia y los conocimientos de márketing y creatividad empresarial impulsaron este proyecto. La autora de este trabajo se ha dedicado desde entonces a promover la vida saludable a nivel físico, pero también a nivel emocional. De ahí nació Da la talla con tu talla, una iniciativa que comenzó a gestarse hace dos años.

La veintena de mujeres que participaron en la pasarela inclusiva <i>Da la talla con tu talla</i> el pasado 12 de mayo en El Gabinete Literario junto a los diseñadores. / <b>Gerardo Montesdeoca</b>
La veintena de mujeres que participaron en la pasarela inclusiva Da la talla con tu talla el pasado 12 de mayo en El Gabinete Literario junto a los diseñadores. / Gerardo Montesdeoca

«Puede resultar contradictorio escribir un libro de dieta saludable y al mismo tiempo promover una pasarela donde haya gente también con sobrepeso, pero mi intención no es impulsar el adelgazamiento en sí, sino la vida sana, porque si estás sano eres más feliz. Hay cosas, como nuestra genética que no podemos cambiar y tenemos que aceptarnos tal y como somos sin complejos, pero hay otros factores, como nuestros hábitos que sí pueden modificarse y de eso va el libro», explica la emprendedora.

El impulso de la pasarela, que se celebró el pasado 12 de mayo en el Gabinete Literario y que contó con la colaboración del área de Juventud del Ayuntamiento de la capital grancanaria, surgió después de proponerlo a varias instituciones sin resultados. «A todo el mundo le interesa la diversidad en la moda, pero nadie da el paso de introducirlo, así que me lancé yo», cuenta Amalia, cuya meta es promover el crecimiento del proyecto de concienciación de una sociedad «gordofóbica»: «El objetivo es hacer de lo que la sociedad llama complejos nuestros aliados. Cuando uno se quiere, tenga flacidez, estrías o cicatrices no hay nadie que no lo quiera, es una atracción oculta.

Su segundo libro, que se publicó hace una semana, está destinado a los niños. En el se les enseña que la comida saludable «puede ser una fiesta». Con recetas hechas por ella misma conforme a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y respaldadas por la doctora en nutricion Tamara Casañas, la escritora deja de manifiesto que «todas las comidas altas en calorías como las papas fritas, las galletas o las chocolatinas tienen su versión saludable» y que «comer verduras puede ser agradable». Este nuevo libro nació como una «necesidad», apunta. «España tiene la tasa de obesidad infantil más alta de Europa y Canarias está a la cabeza», dice. «Como es alarmante decidí aportar mi granito de arena para conseguir niños fuertes y sanos. Además, al mismo tiempo el libro pretende evitar futuros complejos a consecuencia del sobrepeso o la obesidad», desgrana. Amalia cuenta con más de 23.000 seguidores en Instagram donde sube propuestas de alimentación equilibrada con mucho sabor. A través de su perfil orienta a personas que están pasando por la misma situación que ella sufrió a con recetas y, sobre todo, ánimos.