Imagen del desfile de Palomo Spain.

Palomo celebra su quinto aniversario en el Paseo del Prado

La colección Córdoba está inspirada en las tres culturas que hacen de la ciudad natal del modista un crisol referente en el mundo antiguo y la sociedad contemporánea

G.S.

Cinco años han pasado desde que la firma Palomo Spain llegase para revolucionar la moda española con un discurso creativo muy diferente a lo establecido. Nada mejor para celebrarlo que un desfile multitudinario en una de las arterias de Madrid. «Con este desfile, siento el orgullo de traer la ciudad de Córdoba al Paseo del Prado, un enclave único que recientemente ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Me siento muy afortunado por ello», declaró tras la presentación Alejandro G. Palomo, director creativo de la firma.

El diseñador realizó un exhaustivo ejercicio de introspección, en el que volvió a estudiar el contexto y los antecedentes culturales con los que se concibió su firma en la ciudad que acogió su primer desfile, como fuente inagotable de inspiración en un entorno cuya historia ha perfilado la identidad que tan lejos ha llevado su apellido 'Spain'. Con la intención y la mayor ilusión por compartir estos valores y elementos creativos con su audiencia, Palomo planteó un nuevo nivel de comprensión al interiorizar su ciudad natal, Córdoba, como crisol de culturas en el que se dan la mano las culturas Romana, Árabe, Judía y Cristiana.

Imágenes del desfile de Palomo Spain.

El califato y los periodos omeyas, donde la artesanía alcanzo su máximo potencial convirtiendo a Córdoba en centro neurálgico y comercial del imperio, se unen a las referencias estilísticas encontradas en la mezquita o Madinat al-Zahra', aportando sus características formas y colores que combinan brillantes rojos, azules y verdes. Destacan igualmente estampados que hacen referencia a la geometría propia de elementos arquitectónicos de la ciudad.

Asimismo, recorriendo la cultura flamenca – con artistas clave como Julio Romero de Torres – Palomo se inspira en sus siluetas, colores, el espíritu andaluz e incluso la estética del mundo taurino. Todos con gran peso en los patrones, que a menudo toman referencia los trajes de luces, ricos en bordados y pasamanerías así como los trajes de paseo. La figura de Manolete - como icono de estilo de los años 30, en representación de la cultura cordobesa – sugiere un estilo austero y elegante; pícaro pero discreto, un estilo que recuerda el ADN de la marca con piezas de sastrería masculina y siluetas representativas del diseñador, como las primeras camisa de su colección Orlando. 

Imágenes del desfile de Palomo Spain.

La colección trabaja materiales técnicos y tejidos naturales como lanas, sedas, popelines de algodones, bordados, encajes. Palomo vuelve a incluir el crochet, que se alza como un clásico de la firma. A ellos se unen lanas, flecos, drapeados bordados de cristales o tejidos más técnicos como lycras, tafetas y papel metalizado. Destacan además motivos que rescatan de antiguos tapices y cuadros, así como una línea de terciopelos brocados y linos estampados inspirados en diseños de telas centenarias desde la época del rey Enrique IV de Castilla, pasando por la extravagancia de los Borgia o los Medici en colaboración con Rosa Bernal Collection.

Palomo presenta su primera colección propia de sombreros Palomo y recupera la línea de calzado más representativa de la marca, que combina distintas pieles. También trabajando el cuero, la colección incluye guantes en distintas larguras y colores, con elementos de pedrería y colores metalizados.  La colección de gafas en colaboración con Mó es un re-edit de la colección superventas en curso, con nuevos colores y modelos adaptados a sol, con el damero y nácar como motivos principales.

La producción de todas las prendas se desarrolla íntegramente en el taller del diseñador, ubicado en Posadas, y en distintos talleres de Andalucía, reforzando su mensaje de producción local y marca España.