Las geishas acuáticas de Gaultier desfilan en París

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24/01/2019

Hombreras puntiagudas «un poco a lo David Bowie», faldas de apretados plisados y vestidos con transparencias inspirados en Japón y el océano tomaron ayer la pasarela de la Alta Costura con la nueva colección del diseñador galo

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Con hombreras puntiagudas, faldas de apretados plisados y vestidos con transparencias, el diseñador Jean-Paul Gaultier hizo desfilar ayer en París a unas geishas a la parisina, inspiradas en Japón y en el océano para su colección Alta Costura primavera-verano.

«Es una mezcla entre el fenómeno acuático y el estilo japonés. Vi una exposición en el museo Quai de Branly donde había cestas de bambú hechas hace años y me dije que podría darle la vuelta a los corsés que hice en los ochenta y crear nuevas formas», explicó Gaultier tras el desfile. La pasarela abrió con una modelo oriental vestida con una blusa transparente de rayas marineras y pantalón de traje negro y talle alto, seguida de un conjunto de pantalón blanco y chaqueta azul marino con unas enormes hombreras puntiagudas. «Son las hombreras de los años 80 pero exageradas, un poco a lo David Bowie», dijo el diseñador. Gaultier adaptó a la estética japonesa sus trajes de raya diplomática, con falda y chaqueta marcada en la cintura con un «peplum» de volantes rígidos, pero también mediante plisados con los que revistió prendas enteras, su gran apuesta esta temporada.

«¡Plisados, plisados y plisado sobre plisado! !Todo tipo de plisados, quería que todo estuviera plisado!», destacó sobre uno de los procesos de la creación costurera que más técnica requiere junto a las impresiones en tres dimensiones, que utilizó por primera vez para incluir bordados en relieve.

Incluso el cabello, rizado y cardado, emuló las arrugas que obsesionan al diseñador esta temporada, tanto que confesó que se le pasó por la cabeza buscar un elenco de modelos de mayor edad con rostros arrugados. «La arruga también es bonita», defendió. Los elementos acuáticos los pusieron los tonos azulados y un verde mar que vistió la top canadiense Coco Rochas, una de las preferidas del francés.