Desfile de Isabel Zapardiez. / Igor Aparicio

Se declara el estado de optimismo en el San Sebastián Moda Festival

Trece firmas presentaron este sábado sus colecciones en el museo San Telmo

IÑIGO BELASTEGUI

El Museo San Telmo (San Sebastián) recuperó este sábado ese ambiente que sólo se respira en los eventos más importantes. No se podría decir que fue una jornada como las previas a la pandemia, ya que se siguieron los más estrictos protocolos y el aforo estuvo limitado al 30%, pero es de justicia afirmar que la pasarela donostiarra acogió seis desfiles con trece firmas que pusieron en valor la moda de nuestro entorno. En San Telmo se celebraron los últimos 'fashion shows' anteriores al último estado de alarma y ahora, con éste recién finalizado, la jornada de este sábado tuvo también mucho de esperanzador.

Y, empezando por el final, gran parte de esa dosis de optimismo con la que terminaron los asistentes a los desfiles, pero también quienes los siguieron en 'streaming', vino de la mano de Isabel Zapardiez quien, tras un año de ausencia en Donostia, recuperó la envidiable costumbre de cerrar este festival de la moda por todo lo alto.

Zapardiez regresó al San Sebastián Moda Festival con 'Celullar', su nueva colección, que habla de los cambios que vivimos. Se ideó antes de la pandemia, pero con ésta ha ido ganando en protagonismo. Son diseños vitales y vanguardistas, son propuestas versátiles, tanto nupciales como de fiesta o ceremonia, que siempre encuentran su contrapunto en los zapatos de vinilo y los tacones especiales.

Altísimo nivel

Isabel Zapardiez fue el colofón a una jornada que comenzó por la mañana con la confirmación de que Matsu Studio es una firma a tener muy en cuenta. Las navarras confirmaron, con La Grande Plage, las grandes sensaciones que dejaron en Donostia en octubre. Color, elegancia y frescura son las constantes de esta segunda edición cápsula.

Después, llegaría la alternativa para Maialen Campaña, quien este sábado presentaba su colección en San Telmo por primera vez. Lo hizo apostando por una colección muy lineal, estructurada y pura con unos diseños que nos llevaban a los orígenes de la propia firma. Campaña considera que es momento de hacer introspección y el viaje en el tiempo no pudo ser más acertado. Dejó las mejores sensaciones posibles.

Sastrería Aldabaldetreku, por su parte, presentó su colección de calle con prendas multimarca para hombre. Llevan años siendo fieles a un mismo lema, 'No seas uno más, sé tú mismo', y lo plasmaron en un desfile dividido en tres partes, con propuestas para hombres de todos las edades y estilos, y en el que también se hizo un guiño al mundo del arte, la cultura y la música.

Continuando con el mundo nupcial, Sophie et Voilà trajo hasta San Telmo, ya por la tarde, su colección bridal Hydrangea. Se trata de una flor habitual en los caseríos vascos y que, como todas, sigue un ciclo. La colección también lo tiene y va desde las prendas más minimalistas y austeras a los diseños limpios de romanticismo, pasando, claro está, por otros trabajos de estilo propio y corte simple. La flor se vuelve cada primavera espectacular, lo mismo que sucede con Sophie et Voilà y sus colecciones. Una de los sellos vascos más reconocidos vive un dulce momento.

Talento local

Tras ellas, llegó el turno de las diseñadoras que forman parte del programa Kutxa Kultur Moda. Fueron ocho colecciones, todas con una personalidad muy marcada pero a la vez muy diferentes entre sí, las que confirmaron que en Kutxa Fundazioa se apuesta por el talento local y la creatividad y que esa labor está dando, sin duda, grandes resultados.

De entre las ocho diseñadoras que conquistaron la pasarela, hubo tres que lo hacían por primera vez. Fue el caso de Natural Killer, con su propuesta de moda deportiva. Diseñan pequeñas colecciones con prendas que se adaptan al cuerpo para distintas modalidades de ejercicio. Ural, por su parte, propone romper las estipulaciones de género marcadas en las prendas, y lo hace con personalidad y dosis de extravagancia. Nahia Salaberria, mientras, emprende una nueva carrera después de años en vestuario escénico y lo hace con la firma que lleva su nombre y con la que crea prendas atemporales y minimalistas con materiales reciclados.

También hubo otro ramillete de diseñadoras que, de nuevo, confirmaron que la moda guipuzcoana tiene un gran presente y un esperanzador futuro. Fue el caso de ELI-two y esa búsqueda de la belleza permanente, un concepto de moda con valor añadido mediante la artesanía, la originalidad o la calidad. EME by mei, por su parte, quiere unir diseño y artesanía y lo hace con propuestas atemporales hechas a mano y de forma local. Fanny Alonso propone con su colección 'Mujeres del Algodón' prendas confeccionadas con fibras naturales que permiten al cuerpo moverse libremente.

Amarenak, de Oihane Pardo, moderniza prendas tradicionales vascas y, con esa meta, llenó de color y optimismo la pasarela. La propuesta de Akukuna, mientras tanto, es de lo más rompedora: diseña todo tipo de patrones en formato digital para que cualquier persona aficionada a la costura pueda confeccionarlos en casa.