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El juez Pedraz anuncia su boda a golpe de exclusiva

El enlace no tiene aún fecha y lo único seguro es que no será en el palacio de El Rincón

ARANTZA FURUNDARENA

En México a María Félix todavía la recuerdan como 'La Doña'. En España tenemos a otra Doña, de nombre Esther. Pero ella no ha necesitado convertirse en actriz internacional para hacerse rica y famosa. Ella nació Doña (por parte de padre) y los títulos y el reconocimiento los ha obtenido por vía conyugal. Ahora Esther Doña, la viuda del marqués de Griñón, anuncia su boda en '¡Hola!' con otro señor relevante: el juez Santiago Pedraz. Y lo hace a través de una exclusiva publicada en la portada de la última edición de la citada revista en la que ambos aparecen sonrientes (ella más que él) bajo un titular irrebatible: «¡Nos casamos!».

La pareja comparte portada, al cincuenta por ciento, con Pique y su nuevo amor, porque la actualidad viene empujando y el 'robado' de Piqué con Clara Chía tiene tanto gancho o más que el posado de una pareja consolidada. En el reportaje de Doña y Pedraz, la gracia (igual que el diablo en ese famoso dicho) está en los detalles. En cómo ha sido la pedida de mano, cuánta imaginación le ha echado el novio, hasta qué punto ha tenido que insistir e hincar la rodilla y cómo se lo ha tomado la novia, si ha aceptado a la primera o se ha hecho la interesante...

Parece que ocurrió lo segundo, que Pedraz tuvo que picar piedra. Porque la novia de entrada (según ha relatado ella misma) se quedó en shock y en lugar de responder simplemente «Sí», comenzó a someter a su pretendiente a un extenso interrogatorio. Hace falta mucha capacidad de persuasión para invertir los papeles y conseguir que todo un juez de la Audiencia Nacional, que investigó la caja B del PP y que instruyó el Caso Couso, acepte someterse a un tercer grado. Pero es que Esther Doña es una mujer a la que le han pedido matrimonio cuatro veces cuatro hombres distintos y algo debe de tener de irresistible.

A sus 64 años, un enamoradísimo Pedraz, lo confirma. «Esther (20 años más joven que él) es maravillosa», sentencia. Y añade que «ella se desvive por hacer felices a todas las personas que tiene a su alrededor» y que ha cambiado su vida «muy positivamente». Hombre de ley, el juez decidió realizar su declaración por escrito, con una carta en la que expresaba, negro sobre blanco, sus sentimientos. Pero como no solo de palabras vive el hombre (y mucho una mujer que espera un anillo), Pedraz acompañó su proposición (no de ley) con un llamativo 'pedrusco', una sortija compuesta por diamantes y zafiros, que hacen juego con los ojos intensamente azules de la novia.

Al final, la correosa prometida, se ablandó y tras el interrogatorio se deshizo en lágrimas. Lo que más le emocionó es que Pedraz le hubiera consultado la petición de mano a su futura suegra. Y, para que conste en acta, también dicho consentimiento lo ha dejado el juez por escrito: «Esta petición está previamente autorizada por doña Marian Morales», reza el reverso de la carta; solo le ha faltado rubricarlo a golpe de mazo.

El idilio comenzó hace un año. Pero para entonces Doña y Pedraz ya eran buenos amigos. De hecho, los presentó el marqués de Griñón, marido del que Esther enviudó hace dos años. Según relata ella misma, Griñón (con un poder de adivinación que ni Rappel) le llegó a comentar que, si algún día él faltaba, Pedraz podría ser su siguiente pareja... La boda no tiene aún fecha fija pero los prometidos apuntan a comienzos del próximo verano. El lugar del enlace tampoco está decidido, aunque se da por sentado que no será El Rincón, el palacio en el que la novia residió con Griñón y que finalmente heredó (igual que el título nobiliario) su hija Tamara Falcó.

Falta casi un año para el enlace y todavía están por llegar nuevas exclusivas... ¿Hijos? Por ahora no. Doña asegura que a Pedraz le encantan los niños, pero que para ella todavía no ha llegado el momento de ser madre.