Ben Affleck y Jennifer Lopez. / Afp

Jennifer Lopez y Ben Affleck se casan en Las Vegas

Veinte años después la cantante y el actor se casan en Las Vegas 'de tapadillo' con la única presencia de sus hijos y la madre de ella

ARANTZA FURUNDARENA

Tuvieron que hacer cola con otras cuatro parejas para obtener la licencia de matrimonio, se vistieron de novios en el baño... Solo les faltó alquilar unos ajados disfraces de Elvis y Marilyn para parecer, de verdad, una pareja normal. Si por pareja normal se entiende la que se casa en Las Vegas. Pero es que Jennifer Lopez (52 años) y Ben Affleck (49) deseaban con todas sus fuerzas pasar desapercibidos. La última vez que intentaron casarse, hace 18 años, contemplaron seriamente la posibilidad de contratar a tres novias de señuelo y enviarlas a tres enclaves distintos para despistar a la prensa. Y no hay amor que sobreviva a tanta presión mediática. Por eso este pasado sábado eligieron ir por la puerta de atrás. Y lo lograron. «¡Lo conseguimos! Exactamente lo que queríamos», proclamaba la actriz exultante.

Poco dada a la discreción, a JLo, que ahora firma como la 'Sra. Jennifer Lynn Affleck', le duró el secretismo lo que la noche de bodas. A las pocas horas de casarse, todavía desde el tálamo nupcial, la recién casada emergía de entre las sábanas para mostrar al mundo a través de sus redes su flamante anillo de boda. Y remitía a sus seguidores a su célebre blog 'On The JLo' para ofrecerles todos los detalles.

A la ceremonia asistieron los tres hijos que Affleck tuvo con Jennifer Garner, así como los mellizos Max y Emme, fruto de la unión entre Jennifer Lopez y Marc Anthony. También estuvo presente la madre de la cantante. «Con los mejores testigos que puedas imaginar -explicó después la novia-, un vestido de una película antigua y una chaqueta del armario de Ben». También hubo algo prestado: un Cadillac descapotable rosa en el que los novios y sus hijos se inmortalizaron para el álbum de fotos familiar.

'Bennifer', el acrónimo que la prensa inventó para la pareja hace veinte años, vuelve a ser una realidad. Y esta vez, oficial. Lo cual indicaría que Affleck ha acatado sin rechistar el famoso contrato prenupcial en el que ella le exigía más de cuatro coitos a la semana. Nada exagerado, teniendo en cuenta que a Marc Anthony le hizo firmar que entre ellos habría sexo a diario.

Jennifer y Ben se enamoraron en 2002 durante el rodaje de 'Gigli'. La película está considerada por los críticos como una de las peores de la historia del cine. Pero a ellos les sirvió. Fue tal el arrebato que Jennifer le compuso una canción a Ben cuya letra, entre otras cosas dice: «Eres perfecto», «Parece que soy adicta a la manera en que te gusta tocarme» y «Creo que Dios te hizo para mí». Poco después desbarataron sus planes de boda y se separaron. Hasta que hace un año volvieron a coincidir. Él lo acababa de dejar con Ana de Armas y ella había roto su compromiso con el exjugador de béisbol Alex Rodriguez.

Desde entonces se han comprado una mansión de 45 millones de dólares, y él se ha gastado otros cinco en un rarísimo diamante verde que ella luce en el dedo como 'pedrusco' de compromiso. «El amor es hermoso. El amor es amable. Y resulta que el amor es paciente. Vale la pena esperar», afirma Lopez en una emotiva carta. Bien es cierto que su forma de esperar a Affleck ha incluido dos bodas, dos hijos y varios novios. Él tampoco ha sido manco: una boda, tres hijos e innumerables romances... «Eres mi macho y te quiero», le decía una encendida Jennifer Lopez recientemente a Alex Rodriguez al recoger un premio. Se ignora si ahora Ben Affleck es su macho o su 'mach o menoch' como dirían en México, pero ella está convencida de que esta vez es para siempre.