Irene Rosales. / r.c

Irene Rosales abandona la televisión

La mujer de Kiko Rivera ha sucumbido a la presión de los problemas con la familia de su marido

JOAQUINA DUEÑAS

Irene Rosales ha tomado una decisión drástica respecto a su exposición televisiva. La colaboradora lo comunicaba este fin de semana a sus compañeros de programa, 'Viva la vida' de Telecinco. «No estoy bien», aseguraba la mujer de Kiko Rivera. Una determinación que, según explicó, ha sido muy meditada y que viene determinada por el cúmulo de dificultades que la sevillana viene arrastrando desde hace ya más de un año. «No te puedo decir desde cuándo, pero cuando me ha venido el bajón ha sido ahora. Yo creo que es un cúmulo de todo lo que llevo desde hace un año y medio hasta ahora, que he pasado por muchas situaciones. He estado prácticamente un año de hospitales con mis padres con un resultado horrible, pero es que seguidamente ha pasado todo el conflicto familiar de Kiko».

Cabe recordar que los padres de Irene fallecieron en el año pasado con nueve meses de diferencia después de sendas enfermedades. Una situación de la que no le dio tiempo de recuperarse ya que a finales de año se sumaba el conflicto de su marido, Kiko Rivera, con su familia, su madre, Isabel Pantoja, y su tío, Amador, a cuenta de la herencia de su padre, Francisco Rivera 'Paquirri'. Recientemente, se ha sumado a ese enfrentamiento la prima del Dj, la también colaboradora televisiva Anabel Pantoja con quien Kiko mantenía una relación prácticamente de hermanos. «Yo siempre he querido coger fuerzas, siempre he querido seguir adelante, pero llega un momento en el que yo ya no puedo más», lamentaba Irene, que tiene dos hijas junto al hijo de la tonadillera, Ana y Carlota.

Precisamente a sus hijas hacía referencia al contar cómo está viviendo estos últimos días: «Venir a trabajar se me hace un mundo, estar en casa con mis hijas es muy agobiante, el poco tiempo que paso con mi marido está en medio de toda la polémica... Entonces yo analizo todo lo que estoy viviendo y me doy cuenta que tengo que frenar para estar bien», concluía la joven.