Omar Montes: «Con las chicas voy de inaccesible»

11/03/2020

Empeñado en desmontar estereotipos, el reguetonero puntualiza: «No fumo, no bebo, soy lo contrario de un drogadicto»

Simpático y campechano, el único problema que surge al entrevistar a Omar Montes es calibrar si todo lo que te cuenta es verdad o la mitad es puro vacile... La duda se va disipando y al final concluyes que este musculado chaval de 32 años, natural de Pan Bendito (Carabanchel), exboxeador, exnovio de Isa Pantoja, ganador de ‘Supervivientes’ y actual estrella del ‘trap’, es tal como se presenta. Y que sí, que es cierto que está intentando crear un ecosistema en el sótano para su hijo e incluso que tiene como mascota un oso hormiguero... Solo hay que dejar de creerle cuando se refiere a sus ingresos, estimados en más de 165.000 euros mensuales. «Eso son leyendas urbanas -declara entre risas-. Me queda mucho para ser millonario. Gano pa’comer y poco más».

A Omar, autor de éxitos como ‘Alocao’, con más de 34 millones de visualizaciones en Youtube, es fácil encontrarle en un estudio de grabación. «Las letras que solemos hacer los milenials van un poco de amor, de chico conoce a chica, chica se enrolla con chico, chico se va con otra, chica baila, chico se emborracha... Sí, la verdad es que las letras del reguetón son gilipolleces, lo reconozco. Pero es que uno ya no sabe ni de qué escribir, porque está todo ‘mú quemao’», confiesa con sinceridad aplastante. Luego declara su admiración por Rosalía, con quien alguna vez se le ha comparado en versión masculina. «Me encanta -dice sin soltar la guasa-. No me importaría que me apodaran El Rosalío».

«La verdad es que las letras del reguetón son gilipolleces, lo reconozco. Pero es que uno ya no sabe ni de qué escribir»

Gitano canastero, así se autodefine Omar Montes cuando le preguntan por sus orígenes. Su madre lo tuvo muy joven y se crió con su abuela, esa que ahora no acierta a entrar en el Ferrari de su nieto. Cuando le preguntas por su sensibilización con los temas sociales, el cantante suelta que él a su hijo siempre le ayuda a estudiar Sociales. «Me encanta el Conocimiento del Medio. Cultivarse es muy importante. Yo estoy a favor de los cultivos». El niño cumplió en enero ocho años y Omar le ha apuntado a inglés y a fútbol... «El problema mío es que me separé hace mucho, cuando él era chiquitito», lamenta.

A un reguetonero la vida canalla se le supone, pero Montes está decidido a desmentirlo. «Eso va en la persona», matiza. Sí admite que la fama ayuda a que las chicas se le acerquen. Pero él en esto tiene un concepto muy peculiar... «No me gusta andar con fans, porque cuando te enrollas con una ya deja de ser tu fan. No te ve como un ídolo, como un referente. Es mejor ser inalcanzable, esa es la magia. Soy sencillo en todo lo demás, pero con las chicas voy de inaccesible».

Lo dice el exnovio de Isa Pantoja, con quien mantuvo una tormentosa relación que acabó como el rosario de la aurora. Hoy Omar mantiene una excelente amistad con su ex ‘suegra’, Isabel Pantoja, a la que se cameló en ‘Supervivientes’, donde dice haber enterrado en la playa «un objeto secreto que, de aparecer, revolucionaría el programa».

Boxear para vivir

También se lleva bien con su ex ‘cuñado’, Kiko Rivera, pero con Isa ni se habla. Y si le preguntas por ella, se pone en modo ‘no sabe, no contesta’. Prefiere referirse a su infancia, a los tiempos en los que «la cosa estaba muy chunga en casa» y tuvo que ganarse el pan boxeando. «Era una forma de salir de todo lo que veía en mi barrio, donde había un ambiente muy insano, la gente tenía malos hábitos... No me gusta mucho pelearme. Soy más de hacer el amor que la guerra, pero a mí si me buscan me encuentran».

Hoy se calza los guantes casi a diario en el gimnasio. Y presume de chico ejemplar... «No fumo, no bebo, apenas salgo de fiesta. Y de drogas nada, porque va contra mis principios. Yo represento todo lo contrario de un drogadicto». Y por si hay alguna duda en el aire sobre lo rentable que le pudo resultar su relación con Isa Pantoja, Omar puntualiza que él de estrategias no entiende, que él es más de dejarse llevar «por las sensaciones, por el karma y por la vida», muy de creer en Dios y muy de «hacer el bien sin mirar a quién». No lo vieron de esa forma quienes le acusaron de machista y pidieron su expulsión de ‘Gran Hermano’... Pero él, como Sabina, lo niega todo. «Eso fue un boicot raro que me hizo una chica del barrio que me tenía manía y montó una campaña en mi contra, pero ya está todo hablado y arreglado».

El ‘buenismo’ de Montes se extiende incluso a la defensa del medio ambiente. Para complacer a su hijo, ha montado lo que él llama un «ecosistema» en el sótano de su casa donde dice tener «una pequeña fauna» y cultivar sus propias hortalizas. El acoso de las plagas lo combate el cantante con un oso hormiguero. «Ahora es pequeño, pero cuando crezca se lo pienso dar a Faunia».