«¿Del VAR al bar? En la vida hay que afrontar retos»

20/10/2019

José María García-Aranda lleva toda una vida dedicada al arbitraje. Cumple 50 años en un mundo que le apasiona. Ha arbitrado en Mundiales, Eurocopas y Juegos Olímpicos, fue director deportivo de árbitros de la FIFA, y en España ha sido un referente. Ahora es consultor deportivo y de arbitraje, avanza que el VAR es una «herramienta útil» y curiosamente en Gran Canaria arranca una etapa empresarial abriendo un cocktail bar.

—Hombre de fútbol, 50 años vinculado al arbitraje, con el VAR de moda y lo vemos regentando un cocktail bar en Las Palmas de Gran Canaria. Explíqueme esto.

—Jajaja. Resido en Gran Canaria desde enero de 2018. Llevaba años viniendo a la isla y al margen de organizar aquí las concentraciones de árbitros FIFA previas a los Mundiales, cuando yo era director del departamento de arbitraje de la FIFA, también tenía aquí a colaboradores tecnológicos, por lo que me unían grandes lazos de amistad. Decidimos en familia dar el paso y estamos encantados. Ahora soy consultor deportivo y de arbitraje y asesoro al presidente del Comité de Árbitros de la Federación de Fútbol de Madrid, y empresario desde agosto al abrir 8 Canes en la plaza de Santa Ana, un cocktail bar. En la vida nunca hay que conformarse y hay que afrontar retos.

—¿Qué ha encontrado en la isla?

—Todo lo que buscábamos. Un lugar sensacional, con un clima único en el mundo, con grandes amigos y un sitio idóneo para afrontar proyectos deportivos y empresariales.

—¿Dónde vive?

—En Maspalomas.

—Hábleme del VAR, con v.

—Jajaja. El VAR está en fase de desarrollo, pero es una herramienta útil para el arbitraje y para el fútbol. Para lograr los mejores resultados hace falta tiempo.

—¿Su arbitraje hubiese sido diferente con el VAR funcionando?

—Sin duda. El VAR está provocando un cambio muy profundo a la hora de arbitrar.

—¿Qué es ser árbitro?

—Un estilo de vida.

—¿Qué recuerda de los partidos que dirigió en el antiguo Estadio Insular?

—El alto nivel de los jugadores locales y la pasión por el fútbol.

—¿Se acuerdan de usted en la calle?

—Sorprendentemente sí.

—Y ahora del bar. ¿Qué cocktail es su favorito?

—Hay una enorme variedad, con alcohol y sin alcohol. Estamos muy contentos con la respuesta que estamos teniendo.

—¿Un viaje pendiente?

—Oceanía.

—¿Un estadio?

—Old Trafford.

—¿Un partido que dirigió y que recuerde con especial cariño?

—El partido inaugural del Mundial de Francia 1998.

—¿Una manía?

—La perfección.

Un referente en el arbitraje que reside en Gran Canaria desde 2018

Enorme trayectoria. José María García-Aranda debutó en Primera División en 1989 y se retiró en 2001. Fue internacional de 1993 hasta 2001 y el bagaje profesional es enorme. Vinculado durante muchos años a la FIFA y como asesor de distintas federaciones, hoy en día sigue vinculado a un mundo que le apasiona como consultor deportivo y de arbitraje, y ahora además empresario en Gran Canaria.

Un paraíso. Él y su familia están encantados en Gran Canaria. «La isla es un paraíso de la naturaleza», destaca. Vive en Maspalomas desde enero de 2018 y tiene su negocio en Las Palmas de Gran Canaria, y a todas sus amistades les recomienda que viajen a la isla para descubrir sus entrañas. García-Aranda es un amante del deporte, le gusta el cine y la lectura, y el respeto que se ha ganado en el arbitraje lo transmite en su día a día.