Restaurantes

Tasca El Tonique, emblema de La Laguna

29/04/2019

Fundada por Enrique Rodríguez en 1989, la Tasca El Tonique es uno de los grandes símbolos culinarios de La Laguna, y uno de esos clásicos de Tenerife. Con la calidad y el servicio por bandera, y con Domingo Barroso y Alberto Campo acompañando a Enrique en sala, esta casa ha visto pasar a generaciones que siguen peregrinando hasta la calle Heraclio en busca de una gran experiencia.

Por El Tonique el tiempo no pasa, afortunadamente. El que vaya allí por primera vez, se encontrará un lugar donde se respira historia, algo muy complejo en el mundo de los restaurantes. 30 años al máximo nivel en una ciudad que ha crecido y evolucionado al mismo ritmo que lo ha hecho El Tonique, que sigue ofreciendo un producto de primera calidad, y un servicio en sala único en la ciudad.

Tasca El Tonique, emblema de La Laguna

Con Enrique Rodríguez a la cabeza, acompañado de Domingo Barroso y Alberto Campo, que forman parte de la historia del restaurante, este local en los bajos del Galaxia sigue llenando cada día, con todo lo que ello conlleva. Famoso por sus tortillas, sus embutidos, sus carnes y su envidiable bodega, el comensal sabe que de allí saldrá bien comido y bien tratado, y con la satisfacción de haber tenido una experiencia gastronómica completa.

La cruel crisis económica que acabó con multitud de restaurantes en todos sitios, muchos de ellos referencia, no pudo vencer a este. Recuerdo que una vez Enrique me dijo que en lugar de ahorrar costes en personal o en calidad, optó por seguir apostando por el producto, por ofrecerle al cliente la calidad de siempre, y el servicio de siempre. Y acertó.

Tasca El Tonique, emblema de La Laguna
Clientela fiel y futuro ilusionante

Muchos de los actuales clientes fieles de El Tonique siguen la tradición familiar, y mantienen la gran costumbre de seguir eligiendo este lugar para sus eventos familiares, de negocios o con amigos. Por allí suelen comer las personalidades empresariales y políticas de la ciudad, pero también muchas familias que se sienten como en casa, porque el ambiente, tras tantos años, es de una familiaridad sincera. Tras esta trayectoria de éxito, el futuro que afronta el restaurante es esperanzador. Aunque el auge culinario de la ciudad se ha concentrado en el casco histórico, El Tonique es ese islote paradisiaco que se mantiene un poco más alejado del resto, lo que le da un encanto particular. Además, cuando un restaurante es grande, sus clientes irán allá donde esté, y esa norma aquí se cumple.

Tasca El Tonique, emblema de La Laguna
Platos icónicos y bodega única

Más allá de las sugerencias de fuera de carta, donde debemos dejarnos aconsejar por Domingo y Alberto, hay platos que son obligatorios, porque forman parte de la historia del restaurante. Las tortillas son majestuosas, el pan tumaca con el jamón de Jabugo Denominación de Origen Guijuelo, el almogrote, los solomillos, las bravas (que son bravas de verdad), los champiñones empanados, los revueltos o el célebre tiramisú para terminar, harán las delicias de los afortunados comensales. Además, la bodega contentará a los más exigentes y sorprenderá a los expertos. Un recorrido brillante, para un restaurante brillante.