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¿Cómo saber si una sandía está madura?

La sandía es la fruta por excelencia del verano, es fresca, hidratante y muy rica, pero ¿cómo podemos saber si está buena?

FAYNA ORTEGA Las Palmas de Gran Canaria

Este delicioso aperitivo se convierte en un placer para los días más calurosos, además de aportarnos vitaminas A, B y C y ser una fuente de magnesio y potasio.

Comprar una sandía puede convertirse en todo un reto, debido a la dificultad para detectar si está en su punto óptimo y no encontrarnos con una sorpresa al partirla.

Trucos para saber si está buena sin abrirla

  • Observar su color y su brillo.

  • Dar un golpecito con los nudillos.

  • Su forma, textura y el peso.

Color y brillo

La piel de la sandía se vuelve opaca y va perdiendo brillo. Según va madurando pasa de verde claro a un amarillo claro, es la señal que está lista para comer. Si no identificas ninguna mancha amarilla, ¡cuidado, mejor dejarla!

El típico golpecito con los nudillos

Presta atención al sonido: coge suavemente la fruta y da toquecillos con los nudillos, tendrá mejor calidad si hace un ruido seco, hueco y contundente. Si suena como si tuviera eco, no está madura.

Sabrás si está en su punto si la corteza está firme.

Forma, peso y textura

Evita las que tengan golpes, grieta o protuberancia, intenta escoger las más redonditas, aunque hay ciertas cicatrices de color beige que enriquecen esta fruta. Estas marcas significan que las abejas tuvieron contacto con el ovario frutal en la polinización, por lo que aumentará su dulzura.

Si coges una sandía con mucho peso estás de suerte, cuanto más pesa, más sabor, más azúcar y por lo tanto más dulce.

Debe ser firme al tacto, si la tocas con el dedo no debería hundirse con facilidad.

Escoger la sandía perfecta es cuestión de práctica. Todos estos pequeños consejos te facilitarán combartir el calor con esta refrescante fruta, y para quienes desean perder peso, degustar un postre sabroso que mejora el sistema inmunológico y bajo en calorías.