Restaurante Embarcadero, un paraíso sobre el mar

14/03/2019

Lleva 13 años recibiendo a comensales en su fabulosa terraza, sin duda la mejor de la ciudad. El Embarcadero es un restaurante necesario por su singularidad y exclusividad, además de por su interesantísima oferta gastronómica. Situado en el club marítimo Varadero, en el muelle deportivo, sus privilegiadas vistas ofrecen a sus clientes una experiencia completa de placer.

Rafael Bueno, copropietario del restaurante, se enorgullece al recordar los inicios: «Yo estaba trabajando en Barcelona, me llamó mi socio John para decirme que teníamos la posibilidad de coger este negocio, y no nos lo pensamos».

Fue sin duda una gran decisión. Para ellos, y para la oferta gastronómica de la capital grancanaria. Productos de mar y carnes de primer nivel, en Embarcadero destacan platos como el cochinillo, el atún rojo balfegó o el cherne, uno de los más afamados.

13 años sobre el mar

Mantenerse tanto tiempo es una tarea muy compleja, que solo se comprende con buen producto, buena cocina, y buenos profesionales. Rafael Bueno destaca que «esto es una maratón, no es hacerlo un día bien y se acabó. Es persistencia, aguante, luchar cada día, mantener el nivel... Son muchos factores lo que contribuyen al éxito».

Cuentan con una clientela muy variada, desde los almuerzos de negocios al medio día, hasta las cenas de parejas, o los eventos de grupos. Comensales fieles que acuden sabiendo lo que van a encontrar, algo fundamental para atraer y mantener a nuevos perfiles.

Restaurante Embarcadero, un paraíso sobre el mar
200 referencias de vino

Un buen restaurante destaca por tener una oferta de vinos muy poderosa, y Embarcadero la tiene. Como señala Bueno, «tenemos una gama amplia, unas doscientas referencias. Mucha oferta de vino canario, Ribera y Rioja evidentemente, y otras denominaciones como Jumilla, Toro, Extremadura, un sinfín. Además, el servicio en sala forma parte de los puntos fuertes del restaurante, «la comida es muy importante pero no lo es todo. El servicio es fundamental, mimar al cliente, que no le falte de nada, saber lo que le gusta y lo que no. Eso es vital».

Restaurante Embarcadero, un paraíso sobre el mar
Línea ascendente y mantenerse arriba

Cuando los propietarios actuales cogieron el local hace 13 años, era otro totalmente diferente al actual. Rafael Bueno y Vriethoff no solo le dieron un lavado de cara, sino que supuso una auténtica revolución. «Es como si hubiéramos cogido un equipo en Segunda División B, y poco a poco vas subiendo, asciendes a Segunda, haces una buena temporada, subes a Primera, y la idea ahora es mantenernos siempre en posiciones de Champions».

Sin duda, el Embarcadero ya lleva muchas temporadas jugando a primer nivel, y lo seguirá haciendo por méritos propios.