La receta de la semana: Vueltas a la casera extra tiernas

Nueva receta de Vanesa Delgado en su sección de 'Las recetas que te cuento'.

VANESA DELGADO Las Palmas de Gran Canaria

Cuando mis padres viajaban y mi abuela ya tenía cierta edad, ella se mudaba a mi casa conmigo y con los míos; entonces se activaba una especie de protocolo de actuación, que no estaba escrito en ninguna parte. Los niños le cedían el mando de la televisión, mi hija Sara su baño y su dormitorio y yo, por mi parte, la cocina entera.

Era como lujo asiático tenerla en casa porque cada día, al llegar del trabajo, me encontraba con la mesa puesta y un caldero calentito, esperándome. Destapabas y allí podías encontrar sus insignes e inigualables macarrones con chorizo, una ropa vieja de sabor celestial, un potaje de berros insuperable o si el día no le había dado para mucho trajín, unas vueltas a la casera con una fuente infinita de papas fritas en sartén, con toda la paciencia y el cariño que llevan unas buenas papas fritas.

Aunque en un plato como el de las vueltas, ella y yo, debatíamos discrepancias. Ella hacía las de verdad, con sus ajitos y su perejil. A mí, eso me daba muy mala tarde, así que con los años y cierta experiencia, había modificado un plato tan socorrido como éste, en algo igual de rico, igual de apañado pero con un toquito de sofisticación.

Ella me decía que eso no era de verdad y yo, la retaba a probarlo. Y así hicimos durante su última estancia en casa, cuando ninguna de las dos sabíamos que ese rato se iba a convertir para mí y para los míos, en la mejor herencia que ella nos dejó. Su tiempo y sus ganas con todos nosotros. Le hice estas vueltas, le gustaron, le encantó poder partirlas con el tenedor y que no le molestaran al masticarlas con su dentadura, pero como siempre sucedía, haciendo gala de su peculiar y divertido carácter y tras limpiar la salsa con el pan, me dijo: « Están muy buenas pero las mías son las de verdad».

Ingredientes

- 500 grs. de filetes de solomillo de ternera. Se puede usar también otras partes de la vaca, siempre y cuando sea tierna.

- Media cabeza de ajos.

- 100 ml. de jerez.

- 100 ml. de caldo de carne.

- Sal gruesa.

- Pimienta negra.

- Aceite de oliva.

Elaboración

Comenzaremos encendiendo el horno a 190º, calor arriba y abajo. Partiremos la cabeza de ajos por la mitad, le retiraremos las pieles más externas y envolveremos en papel vegetal. Con ayuda de un pincel de cocina, pintaremos de aceite de oliva los dientes de ajo. Meteremos el paquetito en el horno y mantendremos durante 20 minutos. Lo que queremos conseguir en este paso, es asar los ajos previamente.

Mientras los ajos se asan, continuaremos con el resto de la receta, salpimentando los filetes y poniendo al calor, un caldero bajo y ancho, con el fondo de aceite de oliva.

Cuando el aceite esté caliente, saltearemos un minuto por cada lado los filetes. La idea es sellarlos por fuera pero no hacerlos del todo. Con un minuto por cada lado, será suficiente. (Foto 1)

Una vez salteados, retiramos los filetes y reservamos. Mantendremos el caldero fuera del calor pero no lo lavaremos porque ese fondo que deja, nos vendrá fenomenal para dar más intensidad al sabor de la receta. (Foto 2)

Cuando ya tengamos los ajos guisados, les retiramos la piel. Este paso es muy sencillo porque a poco que presiones ligeramente, sale el ajo de su piel. (Foto 3)

En el mismo caldero donde hemos salteado los filetes, sin añadirle más aceite, incorporamos los ajos y el jerez y llevamos al calor a fuego fuerte. Lo mantendremos así un par de minutos, sin dejar de remover, hasta que el alcohol se evapore. (Foto 4)

Pasados unos dos minutos aproximadamente, verteremos el caldo de carne. Mezclaremos bien y bajaremos la potencia del calor a temperatura media. Mantendremos durante 5 minutos

Pasados los 5 minutos, verteremos todo el contenido del caldero, en un vaso de batidora eléctrica y batiremos hasta conseguir una salsa, brillante y cremosa. (Foto 5)

Volveremos a poner el caldero al calor, a potencia baja, colocaremos los filetes que teníamos reservados, intentando que no se sobre pongan unos con otros y verteremos toda la sala por encima.

Dejaremos 15 minutos más al calor, potencia baja y moveremos de vez en cuando el caldero para que no se peguen los filetes al fondo. Y ya estarán listos. (Foto 6)

La mejor guarnición, sin ninguna duda, es una buena fuente de papas fritas y en eso sí que no varío la forma de hacerlas de mi abuela. Aunque jamás me sabrán como las de ella.