Mario Reyes: «Mi vida es el vino y sus territorios»

09/05/2020

Mario Reyes es un sumiller y restaurador en constante evolución y formación que empezó hace más de 20 años. Cuando terminó Dirección Hotelera y Turismo por la ULPGC, aquello no había hecho más que empezar. Sus postgrados se centraron en la viticultura y enología y a día de hoy sigue formándose, viajando y conociendo.

El mundo del vino siempre está en constante evolución, en constante transformación y nunca terminas de conocerlo. Así que Mario Reyes y su equipo se reinventan a diario para mostrarnos a través de su Enoteca El Zarcillo (Dr. Vicente Navarro Marco, 33, Tafira, Gran Canaria) y, desde hace unos meses, en Vinófilos (en la calle Viera y Clavijo, 23 de la capital grancanaria), la magia del vino acompañado de platos deliciosos que varían según la temporada del producto que ofrece. Porque en ambos locales todo es auténtico y en cada detalle aprecias la pasión con la que trabajan. En esta entrevista podrán conocer un poco más los dos locales, sus características y sus diferencias, a la vez que Mario Reyes les desvelará lo mejor de cada uno de ellos y sus principales encantos.

-¿Qué te llevó a ser sumiller? ¿Cómo empezó todo?

-Si te soy sincero, siempre tuve la visión en mi cabeza. No lo vi antes, no nació en base a ningún referente ni copia de nadie.

-¿En cuántas etapas dividirías tu trayectoria?

-Uffff en muchas... Tengo muchos maestros y nos estamos reinventando a cada momento y en estos momentos aún más.

-Cuéntanos cuál es el recuerdo más preciado de los comienzos de tu trayectoria.

-El apoyo incondicional de algunos clientes, ahora amigos, que vieron en este proyecto algo que ni siquiera sabíamos que llevábamos dentro.

Mario Reyes: «Mi vida es el vino y sus territorios»

-En esta etapa de pandemia que nos está tocando vivir, El Zarcillo a casa, ¿funciona?

-Estoy súper contento con esta idea y con la gente que nos conoce. Es un nuevo escenario donde el cliente pone la mesa y nosotros la gastronomía y el vino.

-¿Y cómo empezó Vinófilos?

- Vinófilos nació de la conversación a altas horas de la madrugada en El Zarcillo, entre mi socio Agustín García (Tajinaste) y yo. Un sueño de dos apasionados.

-¿Cuánto tiempo lleva contigo tu equipo?

-¿Mi equipo? Lleva mucho tiempo, me gusta intentar que la gente venga para quedarse. Trabajar hay que trabajar toda la vida, la cuestión es dónde.

-Sabemos que trabajas con tu mujer, ¿fácil o difícil? ¿Cómo se concilia?

-Bueno, si llevo 20 años trabajando con ella es porque no es difícil, si no, ya me hubiera echado (risas). La conciliación creo que la llevamos bien, pero habrá que preguntarle a la otra parte (risas). Para mí, mi familia, es una prioridad en mi vida y está por encima de muchas otras cosas.

-Antecedentes que hacen que nazca Vinófilos en Viera y Clavijo.

-Para mí, principalmente la casualidad y la fortuna que se han dado en un momento determinado para que me cayera en las manos un local tan especial como ese. Y luego, sin duda, los años de trabajo alrededor del vino y dando vueltas por el mundo viendo modelos que me gustan.

-A los clientes no les cabe duda que en El Zarcillo se pone en valor el vino, aparte de una cocina de mercado exquisita. Vinófilos en Viera y Clavijo ¿mantiene el mismo concepto?

-Bueno, al final nos parecemos porque venimos del mismo padre y madre, pero realmente la esencia es diferente, queremos que este nuevo local sea más taberna que restaurante.

-¿Qué tiene uno que no tenga el otro?

-La oferta de vinos crece mucho en Las Palmas de Gran Canaria y, por otro, lado la calidez de Tafira es inigualable.

-Este nuevo local tiene un concepto más rápido que El Zarcillo por la zona dónde está.

- La idea es que lo llegue a ser pero el engranaje está siendo un poco más lento.

-¿Se puede decir que Vinófilos en Viera y Clavijo es un espacio multidisciplinar?

-¡Desde luego! y más queremos que lo sea. Siempre digo que me gustaría que la gente conociera Vinófilos Triana no sólo por el vino y la comida, sino que se hubiera acercado alguna vez por algún otro tipo de evento. Tenemos un espacio que se adapta a todo. El espacio se presta a ponernos más cerca del cliente en cuanto a experiencia se refiere y por ello, podemos ofertar un programa muy amplio de cursos, catas, charlas, mini eventos. Es un local muy activo

Mario Reyes: «Mi vida es el vino y sus territorios»

-A las catas, ¿cómo se puede apuntar el público? ¿Hay niveles?

-Las formaciones las hacemos para dos perfiles de clientes: los profesionales de hostelería que quieren seguir aprendiendo de su profesión y luego están los curiosos, los inquietos que se apuntan a los cursos según su nivel y sus inquietudes. Hay realmente para todos lo niveles y en el vino siempre se está aprendiendo.

-¿Cuáles son los vinos más demandados por tus clientes?

-Es difícil contestar a esto la verdad porque lo que realmente intentamos es que el cliente se deje llevar pero, lógicamente, las zonas que están en boca de todos siguen pegando fuerte.

-Tu plato preferido que cualquiera pudiera probar en El Zarcillo o en Vinófilos.

-¡Qué difícil! No tengo un plato preferido, la verdad, creo que el plato depende de la ocasión, la compañía e incluso del número de personas.

-Hagamos un curso muy elemental para nuestros lectores ¿qué deben apreciar en un vino al primer sorbo?

-¡Qué difícil! Para mí lo más importante es entender la diversidad, de ahí parte todo. Entender el origen y dejarse llevar por la diversidad.

-Recomienda para los lectores de C7 vinos en las siguientes situaciones:

-Una cena romántica: Sin duda un buen vino espumoso, sientan genial si son de calidad.

Para una cena entre amigos: Un vino en formato Magnum, que sea suave y frutal.

Un vino para llevar a casa de alguien y quedar bien: Algo que sorprenda, que no sea lo obvio, lo esperado, de pequeño productor.

-Tres vinos que te llevarías a una isla desierta

-Un vino tinto que envejezca bien, elaborado por algún amigo. Un vino dulce que puedas tener descorchado y no se estropee fácilmente y un gran vino de Jerez de esos que con un pequeño sorbo adquieres una hora de placer.

-¿Cómo se pone uno al día dentro de un panorama tan amplio?

-Viajo mucho, más de 15 veces al año a ver bodegas, zonas, ferias, etcétera. Para que te hagas una idea, no sé la última vez que fui de vacaciones a una playa. Mi vida es el vino y sus territorios.

Mario Reyes: «Mi vida es el vino y sus territorios»

-Mientras, ¿para qué aficiones te queda tiempo?

-Quiero sacar algo de mi tiempo libre para hacer deporte, salir a caminar al campo, tocar la guitarra y alguna cosilla más.

-¿Se puede decir que has conseguido unir pasión y profesión?

-Se puede decir. No recuerdo un día en el que no haya disfrutado trabajando.

-Fuera de todo el panorama regional y nacional, otro país del que aprecies sus vinos.

-Amo Francia, llevo más de 10 años visitándola y me encantan sus vinos y su manera de entenderlos.

-Próximo destino de viaje ¿placer o trabajo?

-Me encanta viajar, creo que como a todos. Mi trabajo me permite viajar siempre uniendo placer y trabajo, y así lo hago. La cultura del vino gira alrededor del mundo y para entenderla hay que viajar.

-Nuevos proyectos ¿nos volverás a sorprender?

-Tengo muchas cosas en mente pero se irán colocando en la parrilla de salida cuando llegue el momento. Hacerlo bien cada día ya es un nuevo proyecto.

-Un libro de cabecera

-Cualquiera de Saramago.

-Cuándo eras más joven, ¿veías Falcon Crest?

-No... pero tengo que verla.