Enoteca El Zarcillo, el paraíso de los vinófilos

09/04/2019

Ubicado en Tafira, El Zarcillo lleva 17 años alegrando a base de buen vino a los comensales que tienen el buen gusto de acercarse a este bonito local, que no ha parado de crecer desde que Mario Reyes inició tan valiente aventura. Ya consolidado, el fundador de Vinófilos quiere dar un paso más y adelanta un proyecto ambicioso del que disfrutaremos pronto.

El camino rumbo a Tafira Alta es más bonito sabiendo que la parada final estará protagonizada por buena cocina de mercado y numerosas referencias de vino esperando a que nos sentemos en El Zarcillo, enclave único de la isla en cuanto a variedad y calidad. Allí nos recibe Mario Reyes, que carga algunas cajas de vino camino a la enoteca, y con ganas de compartir una trayectoria valiente llena de éxito, que ha conseguido que los clientes no solo disfruten de las sugerencias del personal, sino que aprendan un poco más sobre el complejo y precioso mundo vinícola. Porque en El Zarcillo, una copa de vino no es solo el hecho de probarla y disfrutarla, es conocer su historia, es acompañarla de un plato fantástico, y es vivir un poco más allá de la botella.

Enoteca El Zarcillo, el paraíso de los vinófilos
Vinófilos, la extensión de éxito

La empresa Vinófilos, referente en todo lo relacionado con el mundo del vino en Canarias, nace «por la necesidad que tenía El Zarcillo de abastecerse de cosas diferentes a lo que había por entonces, que era el sota, caballo y rey. Fue la necesidad de cubrirnos a nosotros mismos», tal y como señala Reyes.

Llegar tan lejos en un mundo tan complejo es producto de la pasión. El lema de Vinófilos, «compartimos una pasión», que es lo que mejor define el proyecto. Y no es casualidad llevar tanto tiempo en primera línea, porque la respuesta de la gente fue «magnífica desde el minuto uno. El otro día un amigo me decía que los negocios que arrancan bien, irán bien. Y en este caso se cumplió».

Enoteca El Zarcillo, el paraíso de los vinófilos
Constante transformación

A pesar del varapalo que supuso la crisis para todos los negocios, en El Zarcillo optaron por aprovechar la oportunidad para «reinventarnos». Mario Reyes recuerda que «se fueron a por una cocina más sencilla, reformamos el local, y apostamos por la calidad, e ir hacia adelante». Allí la comida juega un papel fundamental, aunque el vino sea el protagonista, los platos de comida que se ofrecen están hechos con producto de primer nivel, y con una oferta generosa. La frase de la carta es bastante reveladora, y fantástica: «La comida no es más que una excusa para tomar un buen vino». Unas 200 referencias de vino habitan en El Zarcillo, y en Vinófilos el portafolios ronda los «600 o 650 vinos, aproximadamente».

«Aquí la gente se fía, y tiene ganas de conocer, y eso es muy positivo»
Dejarse llevar, la mejor opción

Los clientes procuran, con buen criterio, dejarse llevar en cuanto a la elección de los vinos. Mario Reyes señala que «nunca se pide la carta de vinos, la gente normalmente se deja llevar». Y esa es la mejor opción sin duda. La noche anterior a la realización de este reportaje, se vendieron todo tipos de vinos internacionales y nacionales, una buena muestra de que la gente está dispuesta a dejarse aconsejar: «Aquí la gente se fía, y tiene ganas de conocer, y eso es muy positivo». En El Zarcillo están apostando seriamente por los rosados, champagne, vinos espumosos... un reciclaje continuo para ofrecerle al cliente la mejor opción.

Enoteca El Zarcillo, el paraíso de los vinófilos
Un ambicioso proyecto de futuro

Con un pasado de éxito y un presente de consolidación de ese éxito, el futuro que afronta Vinófilos es realmente ilusionante. Mario Reyes adelanta con ilusión que les queda dar un salto: «El siguiente paso es evolucionar hacia la fusión de las dos ideas: la venta y el comer. La idea es un espacio multidisciplinar donde se pueda comer, catar, charlar, reunirse... ese es el siguiente paso que toca dar».