Fran Medina

El chef, la cocina y el envoltorio

28/10/2019

El chef del Gabinete Restaurante, en el Gabinete Literario, propone un menú ecléctico en el que lo tradicional se funde con la cocina italiana la asiática y la canaria, que presenta aderezada con unas chispas de vanguardia.

Nuestra ensaladilla con batata amarilla triunfa» , asegura Fran Medina (Las Palmas de Gran Canaria, 1976), chef del Gabinete Restaurante, en el Gabinete Literario Las Palmas de Gran Canaria. La ensaladilla estilo Gabinete es un éxito, pero también las croquetas caseras de tres sabores o su magnífico tataki de atún, por citar solo tres entre una treintena de propuestas que recorren las sucesivas experiencias que este cocinero ha ido absorbiendo a lo largo de sus tres décadas entre fogones y pucheros. Así hay esmero con pescados y mariscos, la cocina italiana casi necesita intérprete, lo tradicional huele que alimenta y lo canario adquiere el punto preciso entre el toque de la abuela y el del nieto o la nieta más fashion.

Medina está empeñado en hacer del restaurante del Gabinete un lugar donde disfrutar de cocina canaria de vanguardia, algo así como «la cocina de hoy con el sabor de antes». El chef de Gabinete Restaurante entró por primera vez en una cocina «a los 15 o 16 años». Empezó por la base y fue subiendo escalones. Tras el parón de la ‘mili’, la primera etapa fue en un restaurante de pescado y marisco. «Después, estuve en un hotel con un jefe de cocina que era experto en cocina tradicional , me enseñó a hacer fondos oscuros, salsa española, una cocina muy, muy antigua». El siguiente escalón de escalera fue todo lo contrario: cocina creativa. Después pasó cinco años en un establecimiento hotelero del sur grancanario haciendo -y empapándose de- cocina italiana: pizzas, pasta fresca ... para recalar al fin en el Grupo Maroa, responsable de todo lo que se sirve en el Gabinete Literario, ya sea en el restaurante o en los salones del edificio con motivo de eventos y celebraciones.El entorno es un plus, y se refiere el cocinero a la belleza del edificio donde se aloja su cocina. «No es lo mismo servir bajo un toldo que bajo estos techos tan altos», señala. Los dominios del Gabinete Restaurante se extienden desde la plazoleta de Cairasco, donde cada día se monta una terraza con sus sombrillas, ocupa el precioso porche del edificio y entra en el hall para desplegarse junto a su famosa escalera principal. «El Gabinete LIterario tiene un encanto especial también cuando se encienden las luces por la noche, es un edificio encantador y... encantado», asegura Fran Medina, que ya piensa en la Navidad, «es preciosa, pero se trabaja muchísimo».