El amor de su hija y Twitter evitan el cierre de una pizzería

20/03/2019

María del Pino Betancor se instaló en Tenerife a finales de 2018, procedente de su Fuerteventura natal, para estar más cerca de su hija Nisa Fumero, estudiante de la Escuela de Arte en Tenerife. Una vez en La Laguna, María del Pino decidió abrir la ‘Pizzería Nisa’, en la Avenida Trinidad. Mucho esfuerzo e ilusión que se fue derrumbando a medida que pasaban los meses, cuando decidió que lo mejor era traspasar el negocio. Entonces, la magia de Twitter apareció en escena.

La aventura comenzó en octubre de 2018. Fue el mes en el que se puso en marcha, tras mucho esfuerzo, la ‘Pizzería Nisa’, en la Avenida Trinidad, zona de estudiantes en La Laguna. María del Pino Betancor puso toda su ilusión para volver a cocinar las pizzas que la hicieron conocida en su Fuerteventura natal, isla que dejó para instalarse cerca de su hija Nisa, la gran culpable de una de las historias más bonitas que se recuerdan en la famosa red social.

Inicios difíciles

Fue a los pocos meses cuando madre e hija se dieron cuenta que el arranque del negocio iba a ser más duro de lo que imaginaban. Ni la pizza ‘Teide’, ni la pizza ‘Nisa’, ni los postres caseros conseguían cumplir las expectativas que María del Pino había puesto, junto a sus ahorros, en el negocio situado en una zona muy transitada por estudiantes en La Laguna. El difícil comienzo no fue suficiente para perder la ilusión de una madre que se mudó de isla por su hija, y que más tarde, su hija de devolvió con creces tanto amor.

Traspaso del local, y un tuit

Tal y como afirma Nisa, «mi madre me pidió hace dos semanas que pusiera un anuncio para traspasar el negocio». Fue en ese momento cuando la joven estudiante, dolida por el final triste de esta historia, decidió tomar cartas en el asunto. «Había leído algunos casos de personas que ponen en Twitter lo mal que les va el negocio, como una medida para intentar mejorar». Sin decirle nada a su madre, Nisa Fumero decidió compartir la triste realidad en un tuit que decía lo siguiente: «Mi madre abrió una pizzería hace unos pocos meses en La Trinidad y verla así de vacía la entristece un montón. Ojalá con la magia de Twitter llegue a alguien que le guste probarlas».

Apoyos de todo el mundo

El tuit tuvo una repercusión asombrosa. Al cabo de unas horas, cerca de 45.000 retweets, más de 45.000 ‘likes’, y un alcance de casi cuatro millones de personas. Nisa admite sentirse realmente sorprendida y agradecida, «no me imaginé que fuera a tener tanto éxito. He recibido mensajes de personas de muchos países mostrando su apoyo, además viene mucha gente a hacerse fotos, y a probar las pizzas. Vamos a intentar aguantar el negocio».

Todo un ejemplo de amor madre e hija, que además comparten su solidaridad con los más necesitados, pues por las noches regalan pizzas a las personas que no puedan pagarla. Larga vida a la Pizzería Nisa.