La receta de la semana

Crumble de fresas

Vanesa Delgado aprovecha esta fruta que es de temporada para elaborar un sabroso postre

VANESA DELGADO Las Palmas de Gran Canaria

Este es uno de mis postres favoritos y no es que yo sea especialmente adicta a los sabores dulces, como norma general. Lo que sí que es cierto es que las fresas me fascinan y no perdono una galletita con el café, cada día en la sobremesa. Y este postre, concentra ambos sabores y texturas.

Cuando aprendí a hacer crumble, lo hice con el genuino, el de manzanas que también está muy rico pero es que éste de fresas, para mí es insuperable.

Me lo enseñó Julia, una au pair que tuvimos viviendo en casa durante 9 meses y teníamos un pacto, yo le enseñaba cocina española y ella a mí, sus recetas favoritas. Y todas eran postres.

De todas las que me enseñó, me quedo con esta, el resto estarán escritas en una de mis tantas libretas a la espera de que alguien, algún día, las rescate.

Cada vez que lo preparo, recuerdo las risas de ambas y el lenguaje que nos inventamos. Mi inglés champurriado y su spainglish forzado, dieron como resultado un diccionario propio, donde solo nos entendíamos las dos y en el que mis hijos iban apuntando notas al margen, corrigiéndola a ella en inglés y a mí en español.

En casa, el crumble es el dulce de Julia y para ella, las papas arrugadas con mojo, somos nosotros cinco y así seguirá siendo siempre, porque las recetas son de quien te las enseña.

Tiempo de preparación

30 minutos

Tiempo de cocción

20 minutos

Tiempo total

40 minutos

Comensales

4 personas

Calorías

550 calorías

Postre

Británica

Ingredientes

  • 800 gr. de fresas.

  • 5 gr. de harina de maíz.

  • 5 gr. de canela molida.

  • Una rama de canela.

  • El zumo de una naranja.

  • 30 gr. de azúcar blanca.

  • 115 gr. de harina simple de trigo.

  • 65 gr. de mantequilla muy fría.

  • 60 gr. de azúcar blanca.

Preparación

1 Comenzaremos haciendo el crumble. Para ello, dispondremos las cantidades de los tres ingredientes que precisamos y el primer paso será, mezclar la harina con el azúcar en un recipiente.

2 Una vez mezclados, añadiremos la mantequilla troceada. Para que la textura final del crumble sea perfecta, la mantequilla deberá estar muy fría, antes de añadirla. Lo que yo suelo hacer es meterla en el congelador durante unos 10 minutos, antes de aplicarla.

3 Comenzaremos entonces a «pellizcar» la mantequilla. Este parte debemos de hacerla relativamente rápido para que la mantequilla no se «caliente» en exceso.

4 El resultado deberá ser una especie de arenilla tosca y de color amarillo muy claro.

5 Encenderemos el horno a 190º, calor arriba y abajo para que se vaya calentando. Mientras tanto, sobre una bandeja de rejilla, colocaremos un papel para horno y dispondremos el crumble sobre la superficie, haciendo una especie de rectángulo, como si quisiéramos hacer una galleta gigante.

6 Introduciremos la bandeja en el horno y calcularemos 8 minutos. Lo ideal, a mitad de cocción, es remover el crumble aunque pierda la forma.

7 Una vez pasados los 8 minutos, retiraremos la bandeja del horno y dejaremos que se atempere. Mantendremos el horno encendido.

8 Ahora seguiremos con el relleno y comenzaremos lavando muy bien las fresas, retirándoles las hojas y cortando en pedacitos, procurando que sean todos más o menos, del mismo tamaño. Una vez las tengamos todas cortadas, las introduciremos en un caldero.

9 Verteremos sobre las fresas, el zumo de naranja y encenderemos el fuego, a temperatura media.

10 Seguidamente, añadiremos la harina de maíz e iremos mezclando. (Foto 12)

11 Añadiremos por último, el azúcar, la canela en polvo y la canela en rama, mezclaremos todo muy bien hasta integrarlo y mantendremos al calor, durante 5 minutos. Iremos removiendo casa cierto tiempo. (Foto 13, Foto 14 y Foto 15)

12 En un recipiente apto para horno, incorporaremos en la base, el relleno del crumble.

13 Sobre todo el relleno, iremos disponiendo el crumble que teníamos reservado y cubriremos por completo la superficie.

14 Introduciremos el recipiente en el horno y, calcularemos 10 minutos, hasta que apreciemos que la superficie queda tostada.

15 Pasados los 10 minutos, retiraremos del horno y dejaremos que se atempere unos 10 minutos, antes de probarlo. El crumble se puede comer tanto tibio como a temperatura ambiente. Si lo acompañas en tibio, de una buena bola de helado, directamente se convierte en un postre sublime.