Interior del Anteo.

Anteo: Pura diversión, personalidad y fusión en la capital grancanaria

El Anteo Bar Gastronómico, ubicado en la calle Los Martínez de Escobar 16 de Las Palmas de Gran Canaria, es un local lleno de sorpresas y con una propuesta culinaria de gran nivel.

José Luis Reina
JOSÉ LUIS REINA

Me lo habían nombrado mucho para el poco tiempo que llevaba en funcionamiento. Y mis ganas por probar la nueva propuesta del chef Ale Mederos crecían a medida que recibía una nuevo mensaje o una foto de algunos platos.

Por fin ese día llegó. Y vaya sorpresa. No había probado un ceviche de ese nivel en Canarias, sin duda uno de sus platos estrella. Pero empezando por el principio, este coqueto local desprende un estilo muy singular desde que entras a su comedor y te impregnas del cuidado ambiente y su elegancia moderna. Es un comedor cómodo, inteligentemente distribuido, cálido, apetecible. Dan ganas de comer dentro, y no en la terraza, algo difícil de conseguir.

«Es una forma de enseñar lo que he aprendido a lo largo de mi trayectoria profesional y de las experiencias vividas. La idea fundamental es aprovechar al máximo los productos que nos ofrecen las islas para jugar luego con recetas de diversas partes del mundo». Así es como define Ale Mederos su idea en la carta digital. Y cuando la seguimos investigando entendemos perfectamente lo que quiere transmitir.

Algunos platos del Anteo: Huevos rotos, ceviche y taco.

Ensalada de burrata, ahumados y cítricos, carpaccio de chuletón, taco de langostino salvaje, delicioso, con mojo palmero de verdad, queso ahumado de Lanzarote, tomate y cebolla encurtidos y tortitas de millo artesanales. Bocadillo de cochino, otro plato estrella, cocinado de un costillar a 65 grados durante 18 horas, aliñado con miel de caña y soja y encurtido de pepinillo y cebolla con un alioli casero o el perrito árabe son algunos de los platos que nos encontramos.

Mención especial merece el sublime ceviche con camarón rojo. Sencillamente perfecto. Pescado fresco del día y camarón rojo, leche de tigre de mango y maracuyá, aguacate, choclo frito y batata asada. Me había dicho un buen amante de este plato que este le había conquistado, y ya comprendí el motivo. Es explosivo y equilibrado, con mucha técnica. Es muy fácil comer un ceviche vulgar, y muy difícil, lamentablemente, disfrutar de uno delicioso.

Para acabar, otro plato con la firma del autor. Huevos rotos reimaginados, con papa bonita confitada y frita, atún rojo de nuestras costas y clara crujiente. ¿Y los huevos? Pues échale imaginación y déjate llevar por el Anteo. Es pura diversión.