Sarah Ferguson, desfilando como modelo durante la London Fashion Week de 2015. / Reuters

Fergie se busca una enemiga

La compra de una mansión de seis millones por parte de Ferguson indigna a una examiga que le perdonó una deuda de cuatro millones

ARANTZA FURUNDARENA

Isabelle de Rouvre, una ricachona francesa muy conocida en su país por sus romances con magnates, se ha enterado de que Sarah Ferguson ha adquirido un casoplón de casi 6 millones de euros y ha reaccionado en plan: «¿Peeerdonaaaa?». Porque a ella Fergie le confesó que andaba muy justita de dinero. Tanto que Isabelle se conmovió y acabó perdonándoles, a Sarah y al príncipe Andrés, nada menos que cuatro millones de euros cuando les vendió su chalet en Suiza.

Rouvre, de 76 años, no sale de su asombro y ha concedido una entrevista al Sunday Times en la que se declara muy molesta con la noticia de que la duquesa de York acaba de convertirse en propietaria de una lujosa mansión en el exclusivo barrio londinense de Mayfair, a poca distancia de Buckingham Palace. «Es simplemente increíble», protesta la millonaria francesa.

Durante algunos años, Sarah y Andrés le alquilaron a Isabelle su estupenda propiedad en la localidad de Verbier, enclave de los Alpes suizos lleno de pistas rojas y negras que está considerado un auténtico paraíso del esquí. El tercer hijo de la reina de Inglaterra así como su mujer y sus hijas se encariñaron tanto con el chalet que en 2014 decidieron comprarlo. Y ahí empezó el problema... Rouvre, que tenía en gran estima a los duques de York, y además adoraba a sus hijas Eugenia y Beatriz, aceptó encantada. «Estaba contenta de que esa casa en la que tenía tan buenos recuerdos pasara a manos de unos buenos amigos».

La venta se fijó en 18 millones de euros. Pero Fergie y Andrés no llegaron a pagar todo el montante. Dejaron a deber siete millones y medio, cuyo plazo expiraba a finales de 2019. «Mi clienta está muy decepcionada y furiosa. No podía imaginarse que gente de esa categoría no sería capaz de pagar sus deudas», declaró por entonces el abogado de la expropietaria a 'The Telegraph'. Rouvre incluso llevó el asunto a los tribunales. En 2020 demándó a los York, sin embargo, el año pasado decidió perdonarles cuatro millones de los siete y medio que le debían, por lástima... «Pensaba que no tenían dinero y creí que él iría a la cárcel en Estados Unidos, por lo que preferí quedarme con lo que me ofrecieron», aclara.

Las acusaciones a Andrés

Andrés de Inglaterra se enfrentaba por entonces a la demanda de la estadounidense-australiana Virginia Giuffre, que le acusaba de haberla violado siendo ella menor de edad en unos encuentros orquestados por Jeffrey Epstein, el magnate pedófilo que acabó suicidándose en la cárcel. El turbio asunto quedó zanjado con un acuerdo extrajudicial alcanzado el pasado mes de febrero en el que el príncipe habría llegado a pagar a su demandante unos 14 millones de euros, parte de los cuales podría haber salido de la hucha personal de Isabel II. Con ello Andrés evitó la cárcel pero no el deterioro de su imagen pública.

Lo que no esperaba Isabelle de Rouvre es que Sarah, hoy exmujer de Andrés, ostentara un poderío económico tan rutilante como para comprarse una casa en uno de los barrios más caros de Londres. Tal vez la rica francesa, que estuvo casada con el político Cyril Bourlon de Rouvre, expropietario del equipo de Formula 1 Ligier, y que últimamente ha sido relacionada con Michael Kennedy, expareja de Ivana Trump, debería haber recordado el viejo proverbio oriental que dice: «Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece». Aunque, la verdad, cuesta creer que Fergie, que no hace tanto se declaraba en la ruina, se haya recuperado tan pronto. Lo cual más que a un proverbio oriental remite a un dilema muy castizo: De dónde saca pa'tanto como destaca...