Scarlett Johansson, Cate Blanchet y Jennifer Lawrence. / R. C.

Famosas internacionales que no encontrarás en Instagram

Desde Cate Blanchett hasta Scarlett Johansson, son abundantes las estrellas que prefieren mantenerse alejadas del mundo digital

JOAQUINA DUEÑAS Madrid

Cuando parece imposible tener una carrera de éxito profesional sin el refuerzo de las redes sociales, un grupo de mujeres admiradas mundialmente vienen a llevar la contraria. Invisibles en Instagram, se niegan a compartir detalles de su vida privada y demuestran que se pueden mantener en la cresta de la ola sin mostrar su día a día.

Entre estas mujeres discretas destaca Jennifer Lawrence. Aunque al introducir su nombre en Instagram aparecen varios perfiles, algunos de ellos muy cuidados, todos son de sus admiradores. De hecho, ellos mismos señalan que la intérprete no tiene ningún perfil personal. Celosa de su intimidad, su desapego del mundo digital tiene que ver con que, según explicó, le han despreciado demasiado en internet. Eso sí, en su entrevista en 'The Late Show' con Stephen Colbert, confesó que una de sus debilidades es que le encanta ver 'tiktoks', aunque se niega en rotundo a crear contenido para la red de videos cortos. Tampoco sigue Twitter porque «no soy muy buena con el teléfono y la tecnología». «Realmente no puedo mantenerme al día con los correos electrónicos, por lo que la idea de Twitter es impensable para mí», dijo.

Cate Blanchett es otra de las que ha decidido mantenerse al margen de las redes. En su caso tiene que ver con la polarización que propician estos entornos digitales. «La desventaja de las redes sociales es que divide a las personas muy rápidamente y crea rivalidad y celos», explicó la actriz. De hecho, va más allá al asegurar que «nunca he formado parte del 'star system'». «No hablo de mi vida privada, no instagrameo cada uno de mis movimientos, no participo en las redes sociales. Tan solo vivo mi vida», indicó la australiana. «Todo lo que se ha desarrollado con la transmisión, algoritmos que deben alimentarse, es que de alguna manera somos proveedores de contenido y eso me da ganas de vomitar», defendió rotunda. «Lo último que quiero hacer es ser alguien que está llenando el espacio que se ha creado. No digas nada a menos que tengas algo que decir», aseguró.

Jennifer Lawrence cree que ya la han despreciado bastante en internet y a Emma Stone no interesa lo que piensen los demás

Emma Stone considera que las redes sociales no le aportarían «nada positivo». A lo largo de su carrera ha tenido que lidiar con lo que significa la exposición pública y el escrutinio diario por lo que abundar en ese sentido no es algo que necesite. Lo confesaba a la revista 'Elle' en 2018, precisamente en una conversación con su compañera y amiga Jennifer Lawrence: «Hace un par de años tuve que luchar con esa sensación de que mi apariencia estaba siendo examinada de forma constante; luego me di cuenta de que lo que la gente pudiera decir al respecto era algo que no tenía que preocuparme».

Una pérdida de tiempo

Kristen Stewart tiene una peculiar relación con las redes sociales. Considera que crean un mundo paralelo y lucha por mantenerse alejada de ellas. Sin embargo, no ha dudado en entrar en alguna ocasión para mandar mensajes muy concretos como en las elecciones presidenciales de 2020 de Estados Unidos, cuando solicitó a sus conciudadanos que acudieran a las urnas con una camiseta que ponía 'Vota'. La protagonista de 'Crepúsculo' también ha tenido cuenta de Twitter. Sin embargo, lo tiene claro, el tiempo que se dedica a las redes sociales es tiempo que «podríamos estar haciendo algo mucho mejor».

Celosa de su vida privada, Scarlett Johansson es otra de las estrellas a la que no encontramos en las redes sociales. Aunque no faltan perfiles que llevan sus admiradores y seguidores, ella tiene claro que no siente la necesidad de promocionarse de esa manera, aunque reconoce que, «como medio para compartir información y generar conciencia sobre ciertos asuntos, creo que estas plataformas no tienen parangón». «Son herramientas increíbles para comunicar información, especialmente sobre diferentes causas, crisis o movimientos», piensa. «No tengo cuenta de Facebook o Twitter, y no sé cómo me siento acerca de esta idea de 'Ahora voy a cenar y quiero que todos sepan que estoy cenando a esta hora'. Eso, para mí, es un fenómeno muy extraño», reflexiona. «No hay nada que prefiera hacer menos que compartir continuamente detalles de mi vida cotidiana», confirmó.