Carmen Martínez-Bordiú y Jean Marie Rossi, en 1983 / EFE

Fallece Jean Marie Rossi, exmarido de Carmen Martínez Bordiú

El anticuario francés había cumplido 91 años el pasado 18 de noviembre

JOAQUINA DUEÑAS

Jean Marie Rossi falleció este lunes, pocos días después de cumplir 91 años el pasado 18 de noviembre. Fue su familia la que transmitió la noticia al diario francés 'Le Figaro', señalando que el empresario había estado tranquilo y lúcido hasta su muerte.

El prestigioso anticuario francés era conocido a nivel nacional por su matrimonio anterior con Carmen Martínez Bordiú. La nieta de Franco fue protagonista de uno de los escándalos de la época al marcharse a vivir a París en 1979 junto a su amor, 22 años mayor que ella, en una España que acababa de despertar a la democracia.

Unos años después se casaban por lo civil en Rueil-Malmaison. Carmen se había separado de su primer marido, Alfonso de Borbón, duque de Cádiz y padre de sus hijos Francisco y Luis Alfonso, en 1982. La pareja tuvo su única hija en común en abril de 1985, pero antes vivieron dos terribles tragedias.

En febrero de 1984, el exmarido de Carmen y sus dos hijos, Fran y Luis Alfonso, tenían un grave accidente de tráfico en el que fallecía Fran, de once años. El pequeño Luis Alfonso pasó una difícil convalecencia.

Solo unos meses después, en agosto del mismo año, otro accidente, esta vez con la hélice de un barco, segaba la vida de Mathilda, la hija mayor de Rossi, de solo 13 años. A pesar de todo, sellaban su amor en diciembre de ese año, una vez que él había obtenido el divorcio de su segunda mujer, Bárbara Hottinger. Para entonces ya sabían que Carmen estaba embarazada de Cynthia que nació en abril de 1985.

Muy buena relación

«Una gran pasión que se transformó en una gran amistad», decía años después sobre el anticuario la nieta de Franco. Aunque se separaron en 1995, siempre tuvieron muy buena relación.

Mientras en España su fama llegó a raíz de su matrimonio con Carmen, en Francia, Rossi era un reputado profesional que contaba con gran predicamento en la sociedad parisina. Era uno de los últimos grandes anticuarios de la Place de París y su fallecimiento se ve reflejado en las páginas de cultura.

El periódico 'Le Figaro' lo describe como un «comerciante autodidacta que construyó en más de medio siglo un imperio de antigüedades en Place Beauvau». Con grandes conocimientos, era reconocido por la forma poco convencional en que ejercía su profesión.