Bodas de oro Pepe Moriana y Pepi Nadal

Celebraron sus 50 años de casados rodeados de familia y amigos en la Casa Leacock.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El conocido empresario hotelero Pepe Moriana y su esposa, Pepi Nadal, celebraron recientemente sus 50 años de casados, unas bodas de oro que festejaron por todo lo alto con cerca de 300 personas entre familiares y amigos, y que comenzó a las 12.00 horas con una emotiva ceremonia de renovación de votos en la Iglesia del Corazón de María de la capital grancanaria, amenizada con un maravilloso Coro Gospel. La Eucaristía estuvo oficiada por el padre José Antonio Álvarez Cabero, misionero claretiano y amigo personal del matrimonio, que vino expresamente desde Don Benito (Badajoz) a acompañarles en un día tan especial. Además de las bonitas palabras que les dedicó en la misa, los contrayentes también leyeron las suyas propias, y Pepe no quiso acabar el acto sin dejar de expresar en tono jocoso que el secreto del éxito de estos 50 años de amor al lado de Pepi se resumían en una palabra: «Sumisión», ante las carcajadas y los aplausos de los invitados. A la salida del templo, igual que ocurriera 10 lustros antes cuando se casaron, un arco de balones de baloncesto portados por sus antiguos compañeros del equipo de sus amores, flanqueó la entrada de la Iglesia y les hizo el paseíllo que ellos atravesaron emocionados. La celebración continuó seguidamente en la conocida Casa Leacock, donde los invitados asistieron a una divertidísima fiesta que se prolongó hasta altas horas de la madrugada, bien servida por un abundantísimo cátering de La Vaquita, y amenizada por música enlatada entre medias de la actuación en vivo y en directo de varios grupos musicales, una orquesta a la llegada para recibir a los anfitriones con el pasodoble Islas Canarias, Fasur con la Gran Canaria Big Band, la cantante solista canaria Susana Lang Lenton, y el mismo Coro Gospel Vida que había actuado en la ceremonia. A todo ello hay que añadir que los «novios», en un alarde de generosidad que les honra, no quisieron regalos para la ocasión, sino que pidieron a sus invitados que si querían colaborar en algo lo hicieran donando lo que cada uno considerara oportuno a la ONG Proclade Canarias, una asociación perteneciente a los claretianos que desarrolla varios proyectos dirigidos a las personas más desfavorecidas tanto en Canarias como en África. Un fin de fiesta que la ocasión merecía.