La Sitycleta eléctrica se lanza a la conquista de la ciudad alta

El sistema público de alquiler de bicicletas pondrá vehículos eléctricos en la subida de Mata, el parque de Las Rehoyas, el de La Ballena y Escaleritas. La empresa municipal Sagulpa quiere adquirir medio centenar de e-sitycletas y otras cuarenta de tipo convencional.

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

La Sitycleta quiere superar el desnivel geográfico que existe entre la parte alta y la baja de la ciudad. Para ello, una vez superada la crisis del coronavirus, la sociedad municipal de aparcamientos, Sagulpa, se ha propuesto como reto en 2020 reforzar su presencia en Ciudad Alta mediante la implantación de bicicletas eléctricas que permitan a los usuarios del servicio de préstamo de bicicletas públicas superar las cuestas.

En la memoria de la sociedad se detalla la previsión de que durante este año «se continúe con la puesta en marcha de nuevas estaciones, así como el completo desarrollo del nuevo sistema de bicicleta pública con la implantación de la bicicleta eléctrica que conecte la parte alta de la ciudad con la baja».

De este modo, de los nueve puntos de préstamo de vehículos que han sido proyectados para los próximos meses, cinco están en la plataforma baja y cuatro en la zona más elevada. Por tipo de vehículo, serán cuatro estaciones de bicicletas convencionales (calle Zarauz, el campo de fútbol de San José, la Ciudad Deportiva de Gran Canaria y Hoya de La Plata) y otras cinco con carga para las bicicletas eléctricas (el aparcamiento de la subida de Mata, el parque de Las Rehoyas, el parque de La Ballena, la avenida de Escaleritas y la plaza de España).

Como se puede apreciar, de las cinco nuevas estaciones eléctricas de recogida o depósito de bicicletas, cuatro se encuentran en la zona alta de la ciudad. Estas se suman, por tanto, al único punto de préstamo que tenía el servicio en Ciudad Alta y que se encuentra en Schamann, a la altura del Canódromo.

Más del triple

La apuesta por la electrificación queda clara también en el número de e-sitycletas que Sagulpa tiene pensado adquirir. Según fuentes municipales, la planificación de este año prevé la incorporación de cuarenta bicicletas convencionales y de otras cincuenta eléctricas.

En estos momentos, el parque móvil del servicio de Sitycleta está compuesto por 375 vehículos, de los cuales un total de 355 son de tipo convencional y el resto, eléctricas.

Por tanto, con la adquisición de las cincuenta nuevas e-sitycletas, el número de unidades de este tipo subirá hasta las setenta, lo que supone un aumento de la oferta en un 250% aproximadamente.

La smartbike es el mismo modelo que la no eléctrica y su principal diferencia estriba en que cuenta con un motor antivibración marca Brose con una potencia de 250W, resistente y duradero. La batería que le proporciona energía va insertada en el marco de la bicicleta e incluye una pantalla informativa con el nivel de carga. La autonomía de esta batería es de entre 60 y 120 kilómetros, según la información facilitada por Sagulpa.

Las condiciones de las bicicletas eléctricas son las mismas que las bicis convencionales y el usuario puede acceder a ellas para un solo uso o como abonados en las diferentes variantes que ofrece la Sitycleta.

En cuanto a los precios, se mantiene el de 2,5 euros por cada media hora, aunque si se dispone de un bono -hay tres modalidades: 15 euros a la semana; 20 euros al mes; o 40 euros al año- los primeros treinta minutos de préstamo son gratuitos.

Sagulpa estima cerrar los resultados del ejercicio económico de 2019 con un total de 15.174 usuarios activos del sistema de bicicleta pública. Para el presente 2020 se calcula que la cifra ascienda hasta los 16.036 usuarios, lo que supone un crecimiento interanual de casi un 6%.