Toñi Cabrera: «Estoy muerta en vida»

«Desgraciadamente, el sistema sigue fallando». Así de contundente se expresa Toñi Cabrera, la mujer a la que su pareja quemó viva en 2006 junto a su hija y que aún, doce años después y tras haber sido condenado el agresor a 28 años de prisión, aún no se ha recuperado del ataque.

Seguimos en lo mismo y de hecho sigue habiendo un número disparatado de muertes, desgraciadamente el sistema sigue fallando», dijo tajantemente Toñi Cabrera preguntada por la lacra de la violencia machista. Esta grancanaria aún no se ha podido recuperar de las secuelas físicas y psicológicas que le produjo una agresión brutal por parte del que era su compañero sentimental, que fue condenado a 28 años de cárcel, acusado de dos delitos de asesinato en grado de tentativa al quemar vivas a Toñi y a su hija tras una discusión en su domicilio familiar en Ingenio.

Para esta víctima de violencia machista, «las leyes siguen siendo demasiado flojas a mí entender porque si fuesen más duras y cambiaran, sinceramente creo que los agresores se lo pensarían más». Para esta luchadora, «la cárcel no es un castigo, no lo es... tienen piscina, trabajo y mientras, yo no puedo trabajar y lucho por una pensión digna», relata visiblemente afectada al recordar los hechos que la han «matado en vida», según confiesa Toñi.

«¿Quién es la víctima y quién es el verdugo?»

Ella tenía una «vida muy feliz, con mi hija, la música, mi trabajo, pero él consiguió su propósito de acabar con ella. Ahora no puedo trabajar, él mató una parte de mi. Mi agresor está vivo, está trabajando en la cárcel con su patio, sus canchas y yo estoy encarcelada en una vida que me arrebató de cuajo», sostiene Toñi Cabrera que se pregunta: ¿quién es al final la víctima y quién el verdugo? Está todo al revés», exclama.

Se queja de que las penas no «sirvan de mucho, porque el sistema va de mal en peor. Las leyes no son duras para los maltratadores y asesinos, para ellos, las condenas son como unas vacaciones pagadas. La Toñi de antes trabajaba, cantaba, era dependienta y la de ahora está en su casa sin cantar, peleando por una pensión digna y aún con operaciones pendientes. La Toñi de ahora está parada, no en el paro, sino en su vida. Estoy feliz con muchas cosas, pero de resto, jamás podré reponerme de la agresión», finalizó.

Estuvo varios días en estado de coma

La sentencia dejó probado que Enrique José Ramírez, natural de Ingenio, mantenía una relación con Toñi Cabrera, conocida en la comarca por su actividad como cantante. El condenado la retuvo junto a su hija en un cuarto de su domicilio e intentó quemarlas vivas. Toñi Cabrera fue hospitalizada varios meses en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y la menor fue tratada en el Hospital Insular con quemaduras leves. La cantante, tras varios días en coma, se fue recuperando lentamente a pesar de que su estado era considerado como crítico. Tras varios injertos en brazos y piernas y transfusiones de sangre de sus hermanos, Víctor y Óliver Cabrera, Toñi pudo regresar a la Isla pero aún no se ha recuperado de las secuelas.