La lucha contra el coronavirus

España registra la cifra más baja de los últimos diez días con 674 muertes

05/04/2020

Sanidad trabaja en un estudio que determine en unas semanas cuántas personas han pasado la enfermedad y el número de inmunizados.

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Con la cautela que exigen los datos reportados en fin de semana, el último informe del Ministerio de Sanidad parece confirmar la ralentización en el aumento de contagios y fallecimientos a causa del coronavirus. El Gobierno trasladó este domingo un incremento de 674 muertes en las últimas 24 horas en España, el número más bajo registrado desde el 26 de marzo, pese al impacto que supone la cifra. En total son ya 12.418 los que han perdido la vida por el COVID-19.

Después de que el jueves se notificara el fallecimiento de otras 950 personas, los balances diarios han seguido una misma tendencia. El viernes, Sanidad confirmó 932 nuevos decesos y, el sábado, 809. Pero, además, el dato de este domingo indica que, por primera vez en la última semana, las muertes descendieron de las 800 al día.

En el Gobierno interpretan que las cifras no son ajenas a las restricciones de circulación impuestas desde que se declaró el estado de alarma y que estos días se han endurecido con el decreto de «hibernación» de la actividad económica. «Las medidas de confinamiento, que el conjunto de los españoles están cumpliendo de forma ejemplar, están funcionando», dedujo el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en una intervención tras la videoconferencia de Pedro Sánchez con los presidentes autonómicos.

También en el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias empiezan a ver tras los datos el «reflejo» de las tres semanas de estancia en los domicilios. Aunque la directora adjunta, María José Sierra, que sustituye a Fernando Simón en la portavocía después de su positivo en COVID-19, recordó que las cifras aún deben consolidarse en los próximos días. Habrá que ver si la caída tan acusada conocida hoy anticipa el descenso en la curva de fallecimientos o si se producirá un estancamiento temporal.

No sólo se lentifica el incremento de muertes. Los contagios confirmados han alcanzado, según la nota de Sanidad, los 130.759. Respecto al balance del sábado, hay constancia de que se han infectado 6.023 personas más, lo que significa que los casos van en aumento, pero también a un ritmo menor que en jornadas anteriores. De hecho, es la cifra más baja de la última semana. Las curaciones se sitúan en 38.080.

Sí hubo un repunte en el cómputo global de pacientes que han requerido atención en las Unidades de Cuidados Intensivos de los hospitales. Si el sábado se había percibido un descenso en el crecimiento de ingresos –se registraron 116 casos nuevos de UCI–, el incremento hoy era de 329 personas, aunque no se detallan las causas.

De hecho, Sierra se refirió a la información que llega de las comunidades autónomas y aseguró tener la «sensación» de que la presión sobre el sistema sanitario por los casos de hospitalización y, «en algunos puntos», por los pacientes que necesitan UCI, empieza a disminuir. Algo que encaja además, subrayó, con lo «esperado» tras el período de distanciamiento social.

Fase de desescalada

En este escenario, en lo que trabajan ahora los técnicos es en anticipar la siguiente fase, que han denominado de «desescalada o transición». Entonces la multiplicación de las pruebas será fundamental para la detección precoz de los contagios y el aislamiento de los infectados. O bien en su domicilio, o bien en instalaciones habilitadas para tal efecto, que es la puerta que este domingo abrió Sánchez en su encuentro con los líderes autonómicos, a los que solicitó un listado de las infraestructuras disponibles.

En esa etapa se valorará también el uso generalizado de mascarillas, que podría ser eficaz para que evitar que personas con coronavirus transmitan el virus. Esas decisiones están aún por adoptar.