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Los restos mortales del pequeño Moisés descansan en el cementerio de San Gregorio, en Telde. Cober

«Moisés, perdóname, si pudiera volver atrás, no habrías cruzado el mar»

Drama ·

La ciudad de Telde rindió homenaje en la mañana de hoy sábado a Moisés, un niño marfileño de 4 años que perdió la vida hace un año en una patera que partía de Marruecos rumbo al archipiélago. Una víctima más de la ruta canaria, la más peligrosa del mundo

Sábado, 15 de junio 2024, 15:07

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«Moisés, perdóname, si pudiera volver atrás no habrías cruzado el mar», es la frase que mejor resume el sentir de Charlotte, madre de Moisés, el niño costamarfileño de cuatro años que perdió la vida hace un año en una patera que partía de Marruecos rumbo al archipiélago. La enésima víctima de la ruta canaria, la más peligrosa del mundo.

Charlotte, que por motivos burocráticos y económicos ni siquiera pudo asistir a darle el último adiós a su hijo, dedicó a través de la voz de una voluntaria una demoledora carta que conmovió al medio centenar de asistentes a la misa funeral en honor al pequeño costamarfileño, celebrada en la Parroquia de San Gregorio Taumaturgo, que contó con la presencia del alcalde de Telde, Juan Antonio Peña y sendos miembros del consistorio.

En la misiva, Charlotte muestra el dolor de una madre que se ve forzada a enviar a su hijo en una travesía por el atlántico en busca de un futuro mejor al que no tenía acceso en su país natal.

La madre del pequeño, que siguió la misa funeral y el posterior entierro vía videollamada, pidió perdón repetidas veces «desde el fondo de su corazón» por haber embarcado a su hijo en esa patera con el fin de encontrar una vida mejor. «Perdóname hijo mío. Te amo mucho. Tengo el corazón roto. Todo el sufrimiento que hemos pasado en Marruecos, este no era el resultado que yo quería», leía la carta.

Charlotte, que a través de todas las líneas del texto refleja un gran sentimiento de responsabilidad y culpabilidad por la pérdida de su hijo también escribió «tú sabes que yo no deseaba tu muerte. Yo quería que cruzaras como todos los niños que han cruzado, que llegaras allá. Tú me decías: mamá quiero ir a la escuela y yo te decía que cuando llegaras a España irías a la escuela. Yo nunca he deseado tu muerte pero Dios ha decidido otra cosa». Unas palabras que hicieron saltar las lágrimas de los allí presentes, todos visiblemente emocionados por el componente trágico de la situación.

Un año en una nevera

El cuerpo de Moisés ya descansa por fin en el Cementerio de San Gregorio en Telde, después de haber pasado el último año dentro de un frigorífico en el Instituto de Medicina Legal a la espera de que se realizaran los trámites para poder darle cristiana sepultura.

El ataúd blanco con los restos mortales de Moisés llegó sobre las 11:30 horas de la mañana a la Parroquia de San Gregorio para cumplir con el deseo de Charlotte, devota católica, de que su hijo tuviese una digna despedida.

Durante su homilía, el sacerdote José Antonio Benítez, hizo un llamamiento a los feligreses a conseguir una reconciliación como «alma de la paz», y apeló a la unidad de toda la sociedad «para poner fin» a estas situaciones de «barbarie e indignidad»

El sacerdote mostró su deseo de que esta muerte tan dolorosa «ayude a acabar con esta destrucción del mundo que estamos perpetrando y dejando a las generaciones venideras».

El cuerpo de Moisés estuvo un año en una nevera del Instituto de Medicina Legal en lo que se tramitaba el entierro

En un mensaje a las mafias y a ciertas ideas políticas, expresó que «ninguna ideología, ninguna devoción a la patria, ni razón de ser puede anteponerse a la vida» para después agregar que herir o «corromper a una persona no tiene dignidad humana», la cual se ve «empañada» en las fronteras de Europa.

El religioso recalcó que las sociedades europea, española y canaria están llamadas a «acoger, promover y ayudar en la integración de las personas migrantes».

Ya en el cementerio, Moisés fue enterrado con una sencilla placa que reza «Voló al cielo Moisés Yván Mathis Bro», en medio de un respetuoso silencio y muy lejos de los suyos y su tierra. Un movimiento osado que no encontró su recompensa, tal y como le ha sucedido a tantos miles de personas, muchas de las cuales jamás supimos su nombre.

El 'voy yo o vas tú' que resultó en el fallecimiento de Moisés

Moisés y otras 59 personas salieron de Cabo Bojador la tercera semana de junio de 2023 con idea de llegar a las costas canarias unos días después. Pero empezaron a tener problemas a unos 75 kilómetros de la costa sahariana y pidieron auxilio, alerta que recibió y comunicó a Salvamento Marítimo Caminando Fronteras.

El avión Sasemar 101 localizó la embarcación sobre las 20.00 horas del 20 de junio a 162 kilómetros de la costa de Gran Canaria pero, tras comunicarse con el Centro de Las Palmas, se decidió transferir la coordinación de la emergencia a Marruecos porque la lancha se encontraba más cerca del Sahara y se había comprometido a enviar una patrullera en su ayuda.

Esa patrullera, la Al Mansour, no llegó hasta diez horas después, con la embarcación ya semihundida y a los migrantes en el agua, logrando rescatar con vida a 24 de ellos y recuperando solo dos cadáveres, uno de ellos el de Moisés, que fue trasladado hasta el aeropuerto de Gran Canaria.

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