Se permiten los viajes entre islas mientras se define cómo será la «nueva normalidad»

06/06/2020

Las autonomías toman el relevo al Ejecutivo central y serán las que piloten la última fase de la desescalada. Los gobiernos regionales negocian con Sanidad las normas que se mantendrán hasta que aparezca una vacuna contra el virus

Las comunidades lograron ayer, en la reunión interterritorial de Sanidad para definir las normas de la «nueva normalidad», que se permitan los viajes entre islas o provincias de un mismo territorio desde el inicio de la fase 3. Esa es la principal novedad de la última etapa de la desescalada en la que toda Canarias entrará a partir de este lunes.

En la fase 3 de flexibilizan buena parte de las restricciones que continúan en la fase 2, pero sigue habiendo limitaciones de aforo. Desde el lunes en las islas no habrá horarios restringidos para hacer deporte o pasear, ni franjas reservadas para las personas mayores de 70 años. Se permiten, además, grupos de hasta 20 personas. Se amplía el número de personas que pueden asistir a un velatorio al aire libre (50) y en espacios cerrados (25).

También se amplía el número de personas que puede asistir a una boda o a un lugar de culto, que puede acoger el 75% de si aforo y hasta un máximo de 150 personas en espacios al aire libre o de 75 personas en espacios cerrados. En esta fase, se pueden abrir al público los establecimientos de hostelería y restauración para consumo en el local, salvo los locales de discoteca y bares de ocio nocturno, siempre que no se supere el 50% de su aforo. Ese 50% y para restaurantes y bares. Los comercios tendrán que establecer un horario de atención con servicio prioritario para mayores de 65 años y podrán establecer un sistema de reparto a domicilio preferente para determinados.

Los cines, teatros, auditorios, circos de carpa y espacios similares de espectáculos podrán desarrollar su actividad, siempre que cuenten con butacas preasignadas y no superen la mitad del aforo autorizado. Y los museos y salas de exposiciones limitarán su aforo al 50% y las visitas de grupos permitirán la congregación de hasta 20 personas. Y ya podrán abrir los casinos, establecimientos de juegos colectivos de dinero y de azar, salones de juego, salones recreativos, rifas y locales recreativos de juegos y apuestas con el 50% del aforo y siempre con menos de 50 personas.

«Todas estas exigencias se mantendrán, y su incumplimiento será denunciado por los funcionarios de policía, los inspectores de Salud Pública y los servicios de policía e inspección de las entidades locales», advirtió ayer el consejero provisional de Sanidad, Julio Pérez, en un comunicado en el que pidió a las autoridades públicas y a los representantes institucionales, a «dar ejemplo de responsabilidad con sus propio comportamiento, y además a ayudar al mantenimiento de las restricciones que sigan en vigor, como la limitación de grandes concentraciones de personas o la proximidad excesiva en espacios públicos o de pública concurrencia».

El cambio a la fase 3 políticamente significa que la gestión queda en manos de las autonomías. De ahí que el Gobierno de Canarias podrá a partir de ahora establecer «las nuevas normas de distancias y de higiene y protección de la salud, así como regular las actividades económicas, sociales y recreativas que podrán hacerse y, si es el caso, las limitaciones y exigencias a las que tendrán que someterse», señaló la Consejería de Sanidad.

Pero, además, el mismo Gobierno de Canarias podría acordar, si considera que está justificado, el fin de todas las limitaciones y el tránsito a la llamada «nueva normalidad», a la que el consejero prefiere llamar, dice la nota, «normalidad diferente».

«Ahora todo o casi todo está en nuestras propias manos», afirma Pérez, «de modo que proteger lo conseguido y consolidarlo, hasta que la ciencia encuentre un remedio, una vacuna o un tratamiento, es una responsabilidad de cada uno de nosotros».

El Gobierno de España espera publicar el próximo martes las normas que regirán en la «nueva normalidad», pero en la reunión interterritorial celebrada ayer, precisamente para discutir lo puntos que se incluirán en ellas, se avanzó, apunta la Consejería de Sanidad, que se que atribuirá a las comunidades autónomas «la potestad de autoregularse en materias como el ocio nocturno o la celebración de fiestas que son puntos muy críticos de contagio y de transmisión de la enfermedad», como se ha demostrado ya con la aparición de algunos rebrotes por este tipo de reuniones y celebraciones.