La población sigue creciendo en Canarias gracias a los foráneos. / cober

Preocupación por el incremento poblacional, pero sin respuestas

PSOE, CC y NC destacan la necesidad de un análisis para determinar si se puede seguir creciendo y la capacidad de garantizar los servicios

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El aumento de la población en Canarias y como afrontar las necesidades y retos que conlleva es un debate que deja más preguntas que respuestas. Es una realidad con numerosas aristas que requiere de un análisis profundo que determine no solo la capacidad de carga del territorio -con islas que crecen a distinto ritmo según el motor que mueva su economía-, sino en qué condiciones se puede seguir creciendo para que, como dice el diputado socialista, Iñaki Lavandera, el archipiélago siga siendo «un lugar viable desde el punto de vista económico y social».

Los datos hechos públicos esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE) detallan que la población de Canarias subió un 0,36% en 2021 y se colocó entre las comunidades autónomas que registró un mayor crecimiento, hasta alcanzar el pasado 1 de enero las 2.252.465 personas.

Este incremento viene determinado fundamentalmente por foráneos, al registrarse un saldo migratorio exterior de 12.702 personas más durante el pasado año.

Para el portavoz parlamentario de Nueva Canarias (NC), Luis Campos, se debe avanzar hacia un crecimiento «que no quiebre la sostenibilidad, proteja a las personas y garantice el empleo».

Un escenario que no se puede homogeneizar teniendo en cuenta que en los últimos 20 años, islas como La Palma han crecido un 4% frente a otras como Fuerteventura que lo han hecho un 170% y en menor medida Lanzarote o las islas capitalinas.

Obviamente, esta circunstancia está vinculada al desarrollo turístico y además, en el caso de Gran Canaria y Tenerife, los grandes focos se encuentran en las zonas metropolitanas. Cualquier conclusión debe dar respuesta a esas tres realidades diferentes.

Extranjeros

Un cambio importante que se registra en los últimos años es que «salen más extranjeros no europeos de las islas y entran más comunitarios», detalla el dirigente de Coalición Canaria, José Miguel Barragán, que entiende que esta situación obedece en gran medida a la oferta de trabajo.

Frente a la alta demanda de la construcción en etapas pasadas, ahora se requieren empleos más cualificados a los que responden «italianos, alemanes o ingleses», lo que sirve para romper el mito que apunta siempre a las personas que llegan en patera cuando se habla de foráneos, dice Luis Campos.

Entienden además los representantes de CC, NC y PSOE que la formación de los residentes para ocupar estos nuevos puestos de trabajo también tendrá incidencia en la llegada de nuevas personas a las islas «aunque no es garantía».

Puntualiza Campos que las islas han crecido en 500.000 personas en los últimos 20 años, muy por encima de la media nacional y siempre por el flujo de extranjeros o españoles de la península.

A su juicio, este es uno de los retos de Canarias porque es un territorio limitado y aspira a ser eje de sostenibilidad. Por eso, es fundamental, dice, analizar bien la capacidad de carga no solo desde el punto de vista residencial sino del modelo económico. Aunque las leyes de la UE son bastante restrictivas en cuanto a la limitación de la circulación de personas «podría ampararnos nuestra condición de RUP», dice, «porque en algún momento se debe abordar este asunto».

Lavandera, Campos y Barragán hacen hincapié en que la base para determinar el crecimiento es la capacidad de ofrecer servicios públicos, fundamentalmente la vivienda, pero también educación, sanidad «o prestaciones sociales también en el caso de los extranjeros, porque muchas de estas personas quedan en situación de desempleo», subraya Barragán.

Turismo

El análisis sobre la carga del territorio tiene una 'pata' importante en el turismo y los portavoces políticos entienden que este es uno de los asuntos que se deben analizar. Los tres parlamentarios defienden el turismo como principal motor económico de las islas pero plantean que el éxito del sector no debe ser solo «contar turistas» y es cada vez más importante incluir la calidad en la ecuación.

En este sentido, Barragán destaca el cambio de mentalidad del propio turista, que ya reclama instalaciones más sostenibles, como la punta de lanza para la modificación de estrategias en el sector. Además, dice Luis Campos, «estamos en contra de criminalizar el turismo pero se debe avanzar en la sostenibilidad».

En un comunidad con ocho islas diferentes, es imposible encontrar una única receta, indica Iñaki Lavandera, quien sí considera necesario establecer un «territorio resiliente». Barragán insiste en que «igual no hay que poner límite al crecimiento, pero sí al ritmo que se crece».

Imagen de archivo del Parlamento de Canarias. / arcadio suárez

Un debate «sosegado» que arranca en septiembre

«Escuchar mucho» y tomar decisiones «que no serán fáciles». Con este ánimo se sentarán los grupos políticos en la nueva comisión del Parlamento de Canarias que analizará el reto demográfico en el archipiélago.

Los portavoces del Partido Socialista, Iñaki Lavandera; de Coalición Canaria, José Miguel Barragán; y de Nueva Canarias, Luis Campos, coinciden en indicar que se debe producir un «análisis profundo» para abordar este asunto y confían en que se lleve a cabo de manera «sosegada», «madura» y en el que se dejen de lado los «intereses partidistas».

Además, Barragán espera que la proximidad del periodo electoral «no contribuya a sacar el debate de contexto». El estancamiento o la pérdida de población de las islas verdes -La Palma, La Gomera y El Hierro-, el crecimiento experimentado por Fuerteventura y Lanzarote o la situación de Gran Canaria y Tenerife, que concentran una parte importante de su población en las áreas metropolitanas estarán en el eje del debate.

Esta nueva comisión, aprobada recientemente con el respaldo de todos los grupos presentes en el Parlamento de Canarias, se constituirá probablemente el próximo mes de julio pero no empezará a trabajar hasta después del verano.

Según los tres portavoces consultados, los resultados podrían estar, «como pronto», antes de que se disuelva la Cámara de cara a las próximas elecciones de mayo de 2023. «Desarrollar las conclusiones de la comisión le corresponderá a los responsables políticos del próximo mandato.