Una «trama» contra Podemos

01/04/2019

La corrupción y operaciones propias de «cloacas del Estado» apoyadas por grandes grupos de comunicación -Atresmedia y Mediaset- constituye el pivote sobre el que Podemos ha decidido girar la precampaña de las elecciones generales para el 28 de abril.

La candidata a revalidar escaño en el Congreso de los Diputados y portavoz del grupo parlamentario, Irene Montero, abrió ayer el primer gran acto político de este partido, en el Edificio Miller. Allí, en presencia de la aspirante a la Cámara Baja por Las Palmas, Victoria Rosell, recordó como ésta fue víctima del juez Salvador Alba, del exministro «off shore y vergonzoso», José Manuel Soria, y de uno de los «peores empresarios de esta región» -Miguel Ángel Ramírez- que «presuntamente en coalición fabricaron pruebas falsas» y le obligaron a desistir de su carrera electoral. «No tener miedo con una campaña así es muy difícil», subrayó y le dio todo el respaldo: «a tus pies, Vicky Rosell, no estás sola; que caiga sobre ellos todo el peso de la ley».

Montero enganchó enseguida con el «tema de la semana». De este modo, se refirió a una «trama parapolicial, con vínculos políticos con los propietarios de medios de comunicación para fabricar pruebas falsas contra Pablo Iglesias e impedir que Podemos gobierne».

La candidata denunció además el silencio que guarda al resto de dirigentes políticos sobre esta «trama mafiosa que no les gusta que cinco millones de personas voten mal», que «está dispuesta a hacer lo que sea para que Podemos no gobierne», insistió.

Y por eso, «tened muy claro que la operación política sigue en pie», aseguró Irene Montero. «Estar alerta -abundó- y seguid vuestros instintos porque si no quieren que gobernemos es porque saben que somos los únicos que podemos parar los pies a sus abusos», enfatizó con los asistentes coreando el sí se puede.

La portavoz parlamentaria hizo alusión a las prospecciones petrolíferas sobre las que, dijo, «Repsol insiste». Recordó como el Gobierno de Rajoy abortó la consulta ciudadana a través del Tribunal Constitucional «para que se pudiera preguntar a la gente y así Repsol puede liarla parda sin que haya ningún problema».

La portavoz del grupo parlamentario previno sobre la posibilidad de que, después de la convocatoria de abril, «las cosas pueden ir a peor si gobiernan las derechas».

En este conjunto, Montero englobó un pacto entre el Partido Socialista (PSOE) y Ciudadanos (Cs). «La campaña es bestial -dijo- porque hay que elegir entre un Gobierno de derechas o un Gobierno con Podemos». Por ello, instó a «haced caso al instinto, a las tripas y al olfato».

La candidata de Podemos a la Presidencia del Gobierno de Canarias y secretaria general del partido, Noemí Santana, trabajó la misma senda de Montero cuando requirió la confianza de la ciudadanía para lograr un «Podemos fuerte y pararles los pies a los sinvergüenzas que llevan maltratando a esta tierra más de 30 años».

Santana aseguró que «nos duele tener un presidente del Gobierno imputado por corrupción» y se mostró convencida de que «el señor de las grúas» teme a los «proyectos valores que representamos».

La dirigente de la formación morada afirmó tajante que «jamás vamos a pactar con Coalición Canaria» (CC).

La diputada nacional por Las Palmas y aspirante a revalidar su escaño, Meri Pita, recordó como en 2014 «la corrupción campaba a sus anchas. Nos decían que solo eran manzanas podridas o consustancial con el ser humano», aseveraciones que tildó de «poca vergüenza».

Pita aseguró que se le levanta la moral cada vez que escucha la intervención de Irene Montero en el debate de la moción de censura contra el expresidente Mariano Rajoy. «Fue el discurso de la dignidad», la misma dignidad que pidió el diputado autonómico por Santa Cruz de Tenerife y candidato a repetir en el cargo, Manolo Marrero: «urnas de dignidad y esperanza».

Marrero apuntó además que «cuando hay corrupción están en juego nuestros derechos esenciales, a la sanidad, educación, dependencia».

El candidato aludió a que, «después de 17 años van a entrar en la cárcel corruptos, como el alcalde de Santa Cruz que fue senador para seguir aforado -Miguel Zerolo- y el concejal Manuel Parejo». Para el diputado, todos forman parte de un partido, CC, al que le ha llegado el «final de un ciclo, gobernado a base de hormigón y concretera».

El candidato a la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste, se enorgulleció de acabar el mandato con el pacto firmado desde el principio, y la candidata a la Presidencia del Cabildo de Gran Canaria, Concha Monzón, pidió el apoyo de «personas que luchen por la España social».