Tenerife y Gran Canaria ganan poder

    Tenerife y Gran Canaria ganan poder
    Tenerife y Gran Canaria ganan poder
26/05/2019

El voto de un elector suma ahora más que la isla donde resida gracias a la creación de la circunscripción autonómica. Solo nueve diputados saldrán elegidos desde cualquier rincón de Canarias. El Parlamento se abre a nuevos partidos

La introducción de la circunscripción autonómica complica para muchos ciudadanos el acto de votar, debido a una campaña divulgativa en la que ni el Gobierno, ni el Parlamento han puesto apenas empeño.

La razón de que se haya añadido la quinta urna para depositar en ella una papeleta amarilla con el sobre del mismo color es aumentar la representación poblacional del voto.

Antes de la reforma electoral, 40.000 votos podían quedarse sin escaño si la mayoría de ellos procedían de las islas con mayor población. En cambio, 1.500 votos emitidos en las islas más despobladas sí conseguían diputados que defendieran sus intereses. Esto ha sido posible hasta hoy porque se primaban más los territorios que sus pobladores con derecho a sufragio.

De esta forma, Gran Canaria y Tenerife cuyos habitantes suman hasta 5 veces más que el resto, hacían llegar su voz a través de la mitad del Parlamento. Fuerteventura, Lanzarote, La Palma, La Gomera y El Hierro, con solo el 17% de la población canaria, estaban encarnadas por la otra mitad de la Cámara.

Desde la perspectiva de los partidos, a los que tenían su principal base electoral en las islas capitalinas les suponía mucho mayor esfuerzo conseguir escaños que a los de las islas no capitalinas.

A partir de este 26 de mayo, con la incorporación de una circunscripción autonómica, nueve diputados podrán ser elegidos desde cualquier rincón de Canarias. No importará si es tinerfeño, herreño, grancanario o palmero el que pretende entrar en el Parlamento como tampoco quien le vote.

De este modo, la población gana peso frente a los territorios. De ahí que las organizaciones políticas, como la Agrupación Socialista Gomera, que son predominantes en las islas menos pobladas -La Gomera para el caso que sirve de ejemplo- rechacen de plano la reforma del sistema electoral.

Sin embargo, tanto los nueve diputados de la circunscripción autonómica como los sesenta y uno restantes, que seguirán saliendo de sus respectivas circunscripciones insulares, tendrán exactamente los mismos derechos y obligaciones que les marca el nuevo reglamento del Parlamento.

Algunos partidos, sobre todo Coalición Canaria (CC) y en menor medida, el Partido Socialista Canario (PSC) han vinculado la circunscripción regional con la elección de la persona que ocupará la Presidencia del Gobierno de Canarias. Eso no es posible ahora, como tampoco lo ha sido antes, ni para la comunidad autónoma, ni para el Estado.

España se rige por una democracia representativa, lo que implica que son los diputados electos quienes designarán al que consiga superar el debate de investidura. Sucede en la Cámara legislativa así como en ayuntamientos -concejales- y cabildos -consejeros-.

Otro dato a tener en cuenta es que tampoco hace falta marcar el nombre del diputado que concurra a la circunscripción autonómica, ya que las listas siguen siendo cerradas y bloqueadas.

Tampoco es obligatorio para el votante pronunciarse con la papeleta amarilla como tampoco lo ha sido para los partidos presentar una lista por la nueva circunscripción. Sigue siendo perfectamente válido seguir cogiendo solo la papeleta sepia y votando por las siglas que han apostado solo por el ámbito insular.

Además de haberse añadido una circunscripción en esta convocatoria electoral, el Parlamento que surja de ésta probablemente será ocupado por un mayor número de partidos.

Esto es posible al haberse recortado el porcentaje exigido a las organizaciones políticas para entrar en la Cámara. Ahora, les bastará con que saquen el 15% de los votos válidos emitidos en las circunscripciones insulares y el 4% en la regional.