Más de 20 días intentando salir de Perú

08/04/2020

Dos turistas de Fuerteventura, Paula Travieso y Cristina Asensio, han pasado de estar confinadas en Arequipa a no poder salir en Lima, donde siguen esperando que un vuelo las repatríe a España. Esta semana, cuatro aviones retornarán a cientos de españoles que han quedado ‘atrapadas’ en Sudamérica

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Paciencia» es la única respuesta que, de momento, ofrece la Embajada de España en Perú a Paula Travieso y Cristina Asensio, dos jóvenes turistas majoreras que se quedaron atrapadas en el país andino por el confinamiento decretado por la pandemia del coronavirus y la suspensión de su vuelo de vuelta. El Ministerio de Asuntos Exteriores hizo público ayer que esta misma semana, cuatro vuelos repatriarán a españoles desde Sudamérica. Estas jóvenes aún no saben si podrán volver. «Estamos llamando desde el jueves pasado y enviando correos pero no nos responden a nada. La única vez que nos cogieron el teléfono dijeron que había que tener paciencia y que saldría un vuelo el jueves o viernes. No sabíamos nada más», indica Travieso.

De momento, ya están en Lima, la capital de Perú, a donde llegaron el pasado jueves después de varios días confinadas en Arequipa. Junto con otro grupo de españoles, se les permitió abandonar esta ciudad en una guagua dispuesta por la Embajada y en la que tomaron la temperatura a casi todo el pasaje antes de salir. Un trayecto que duró 17 horas y por el que les cobraron 130 euros, «cuando normalmente este mismo recorrido no cuesta ni veinte euros». Se prepararon a conciencia para este largo viaje por carretera. Cristina es cocinera, así que desde el día anterior, no sólo tenían dispuestas las mochilas, sino la comida.

En Lima permanecieron un par de días en un hotel designado por la Embajada y después se trasladaron a un apartamento que comparten con dos personas peruanas. «No es muy espacioso, así que tampoco podemos hacer muchas cosas». El tiempo, dice, lo entretienen leyendo, escribiendo, haciendo yoga «o mirando el atardecer». Apunta que «estamos bien, la verdad».

Las salidas a la calle, como en España, están restringidas y sólo se permiten gestiones urgentes o necesarias, como la compra. Con la particularidad además de que las autoridades de Perú han impuesto estas restricciones por sexo. Los lunes, miércoles y viernes, las diligencias solo las pueden llevar a cabo los hombres. Martes, jueves y sábados, las mujeres. Los domingos, nadie tiene permiso para estar en la calle.

La primera vez que bajaron al supermercado tardaron cinco horas en adquirir lo necesario para el confinamiento debido a las enormes colas y la restricción a la hora de entrar en el establecimiento. «Es nuestra principal ocupación», dice Paula Travieso, enfermera de profesión.

Llegaron a Sudamérica el pasado día 11 de marzo y sus previsiones eran regresar a Fuerteventura el seis de abril. Tanto Paula como Cristina confían en que, cuando se supere toda esta situación y la vida recupere la normalidad, volverán a Perú. «Es nuestro viaje frustrado», dice Travieso. «Volveremos y subiremos a Machu Pichu».