Juan Carlos Alonso

Marlaska asegura que Arguineguín será desmantelado en «breves semanas»

El ministro de Interior visitó ayer Gran Canaria acompañado de su homóloga europea para abordar la gestión migratoria

B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria.

El muelle de Arguineguín será desalojado de inmigrantes en «breves semanas», concretamente lo que tarde en ser habilitado en antiguo polvorín de Barranco Seco, cedido por el Ministerio de Defensa. Así lo aseguró ayer el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que visitó Gran Canaria por segunda vez este año para abordar la gestión del fenómeno migratorio. Estuvo acompañado de la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson.

En una rueda de prensa en la que también estuvo el presidente canario, Ángel Víctor Torres, el ministro indicó que la nueva infraestructura permitirá ofrecer «dignidad» no solo en la atención a las personas migrantes sino al trabajo que realizan los funcionarios. En Arguineguín permanecían ayer en torno a 500 personas aunque ha llegado a acoger más de 1.400.

Hizo hincapié en que la política migratoria ha sido un «objetivo máximo» de su departamento desde que llegó al Gobierno, frente al «abandono» que sufrió una vez superada la crisis de 2006. Declaró además que es «plenamente consciente» de la presión que está soportando Canarias en este sentido, y por eso, apostilló, «estamos trabajando profusamente implementando medidas que permitan a aliviar la presión que existe en la actualidad».

En este ámbito, indicó que la inmigración es un fenómeno «complejo» que necesita políticas transversales «en la que no caben atajos». Por eso, señaló el ministro Marlaska que se trabaja «de manera concienzuda y constante» en varios ejes, como son la coordinación entre administraciones, lucha contra las mafias que trafican con personas y la «cooperación real» con países de origen y de tránsito, una actuación que ha permitido reducir a la mitad las entradas marítimas durante el año pasado en el Mediterráneo y en la que espera que tenga los mismos resultados en Canarias.

En este sentido, indicó que se ha reforzado la colaboración de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en países «clave» como Mauritania. Además, un avión de vigilancia marítima de la Guardia Civil ha sido trasladado a este país para sumarse a los medios marítimos y terrestres para favorecer los rescates inmediatos. En esta lucha contra las mafias, Grande-Marlaska apuntó además que dos equipos de Frontex trabajarán desde esta semana en las islas.

En cuanto a la colaboración internacional, puntualizó que ha retomado los visitas a distintos países africanos -Argelia, Túnez y Mauritania- y el próximo día 20 tiene previsto visitar Marruecos donde se entrevistará con su homólogo marroquí, un viaje al que se ha ofrecido también el presidente canario, Ángel Víctor Torres.

Por su parte, la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, aseguró que Europa «va a ayudar a Canarias» en la gestión del repunte migratorio e indicó que la Comisión Europea «tiene músculo» y «herramientas suficientes» para ello. En cualquier caso, señaló que se trata de un «desafío» que requerirá de la colaboración de los países miembros de la UE y del trabajo con los países de origen porque este es un fenómeno que se debe abordar de manera conjunta. Sí advirtió que, mientras que es una obligación moral proteger a los refugiados, se deben buscar vías de retorno «efectivas» para quienes no necesitan esta protección internacional.

Por su parte, Ángel Víctor Torres, expuso con cifras el esfuerzo que se ha realizado en Canarias para atender el repunte en la llegada de pateras y cayucos -octubre ha sido el mes con más llegadas de toda la historia, dijo- y manifestó su exigencia a la Unión Europea que se «eche una mano» en este asunto porque «solos no podemos». Insistió en que faltan recursos económicos y solidaridad en inmigración frente al «ejemplar» acuerdo alcanzado por la Unión Europea el pasado mes de julio para abordar la crisis sanitarias.