Conrado Domínguez, director del Servicio Canario de Salud. Abajo, el contrato del comisionista Machín. / C7

El comisionista del caso Mascarillas quiso cobrar toda su parte pese al fiasco

Había pactado con RR7 United percibir 83.437 euros brutos por intermediar con el director del SCS, Conrado Domínguez

FRANCISCO JOSÉ FAJARDO FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

A pesar de que el contrato de un millón de mascarillas por cuatro millones de euros no se ejecutó con éxito, el intermediario Samuel Machín intentó por todas las vías cobrar la comisión íntegra que había pactado con la adjudicataria RR7 United SL de 83.437 euros brutos. Incluso, le comentó a su amigo Osvaldo Lastras -su enlace con el director del Servicio Canario de Salud, Conrado Domínguez- que iba a hablar con un abogado «para ver si puedo reclamar mi dinero», le escribió en un mensaje de WhatsApp el pasado 18 de mayo.

Al principio de las conversaciones y según se desprende de la investigación llevada a cabo por el fiscal Anticorrupción, Javier Ródenas, el administrador de RR7 United y Samuel Machín habían pactado una comisión por la intermediación de 50.000 euros, aunque esta cifra aumentó a los 83.437 que quedaron plasmados en un contrato que no se firmó. De esta forma, del montante total de cuatro millones de euros que cobraron por anticipado del SCS, se repartirían entre Samuel Machín y Osvaldo Lastras 100.000, la misma cantidad para cada uno de los intermediarios Lucas Cruz e Ihsan Mahmhoud y el resto para Rayco Rubén González, descontando evidentemente los 2,65 millones que se abonaron por las mascarillas 3M falsas y lo que pagaron por su traslado y posterior destrucción.

Pues, a pesar de que el acuerdo no se llegó a ejecutar ya que el material sanitario nunca llegó a los hospitales de las islas, Machín insistió en cobrar toda la comisión.

Por escrito

En los mensajes que intercambió con el investigado por prevaricación y tráfico de influencias, Conrado Domínguez, le dijo el día 19 de abril de este año que seguía «esperando a que esto se aclare míster», añadiendo que estuvo «un año y medio trabajando a capa y espada y no vi ni un euro, vamos», una versión que confronta con la ofrecida por Rayco González, que declaró que le pagó pequeñas cantidades de forma gradual a medida de que iba pidiendo dinero. «Yo he sido el primer estafado», insistió Machín a Domínguez, «porque ni el contrato de comisiones se me firmó. [...] Espero que se solucione todo esto porque, vamos», le puso.

Ese contrato al que se refería Machín era un documento que envió a Rayco Rubén González por correo el 11 de noviembre de 2020 para que el propietario de RR7 United SL se lo firmara, algo que nunca ocurrió. Incluso, le insistió vía WhatsApp el 17 de mayo a las 14.55 horas de esta forma: « Recordarte que mi contrato de comisiones está a falta de tu firma, te agradecería lo firmaras antes de culminar la operación. Lo tienes en tu correo desde el correo de mi asesor. Creía que lo habías firmado en su momento, pero no es así. Un abrazo y gracias de antemano».

Ya con la investigación abierta y presionado por los acontecimientos, Machín mantuvo un diálogo también por WhatsApp con su amigo Osvaldo Lastras en el que le dijo que estaba siendo presionado por «el empresario que abrió todo esto» y «una periodista encima de mí -de la web 'El Cierre Digital'- para que hable porque quieren hundir a Rayco y Conrado... Eso me presiona muchísimo», le contó.

Además, le insistió en que iba a «hablar con un abogado para ver si puedo reclamar mi dinero», a lo que Lastras le respondió: «Qué dinero jodío... Se están matando entre ellos y tú quieres entrar en su batalla??», le puso. «No maqui... esta batalla no es de ellos, es mi trabajo a capa y espada durante más de un año.- Ese dinero es mío. La contestación de Osvaldo Lastras fue breve pero concisa: «Tú mismo Samuel. Salud y éxito».