La asamblea de Grecasa decide continuar con la huelga indefinida

02/02/2019

Los trabajadores iniciaron el paro el pasado 15 de enero para demandar que se homologue su salario al de sus compañeros de la Agencia Tributaria Canaria (ATC) o se les integre en la misma.

Los asamblea de trabajadores de la empresa pública Grecasa acordaron ayer por unanimidad continuar con la huelga indefinida que mantienen desde el pasado 15 de enero reclamando la homologación salarial con sus compañeros de la Agencia Tributaria Canaria (ATC) o su integración en la misma.

Después de que fracasara la negociación en la reunión que mantuvieron el jueves con el gerente de la empresa, Francisco Javier Mederos Cruz -que asistió acompañado del abogado Víctor Díaz como asesor externo-, los trabajadores han decidido mantener el paro y no volver a sentarse a la mesa «hasta que la dirección no tenga una propuesta firme que hacernos», explica Cristina Llamas (Csif), presidenta del comité de empresa de Las Palmas y miembro del comité de huelga.

Después de 18 días de paro, los trabajadores están «determinados a continuar peleando por lo que entendemos que es de justicia, sobre todo después del trato recibido en la reunión con el gerente», encuentro del que salieron, explica, «muy enfadados» porque «no se habían leído nuestras reivindicaciones ni habían hecho un análisis de su coste económico. No habían avanzado en nada y sólo vinieron a minarnos la moral».

Solidaridad.

A la espera de comprobar en la nómina de enero el efecto de tantos días de huelga, los trabajadores han constituido un «fondo de resistencia» en el que la parte de la plantilla que está realizando servicios mínimos -36 personas según la resolución de la Gerencia de Grecasa- y «quienes quieran, puedan aportar voluntariamente» para colaborar con los trabajadores que continúan en huelga.

En el caso de la oficina de Las Palmas, donde se concentra el mayor número de efectivos, todos sus empleados, excepto dos personas, están secundando el paro. Esta situación está generando un auténtico caos en las oficinas de Grecasa, donde se acumulan los expedientes sin resolver y los usuarios deben esperar horas sin garantías de ser atendidos.